Las Bitácoras de lengua castellana tienen carácter educativo. Significan una ventana abierta de las actividades que se realizan en la asignatura, un modo de aprendizaje de la lengua y la inmersión en las nuevas tecnologías de la información. Por todo esto hemos de procurar UTILIZARLAS DE FORMA CORRECTA Y RESPETUOSA.

Se han de perdonar las faltas ortográficas y otras de expresión. Estamos aprendiendo y, por tanto, podemos equivocarnos. Los profesores van corrigiendo, pero a veces hay tantas publicaciones que no pueden seguir el ritmo de los alumnos.

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lunes, 10 de febrero de 2014

TEMA 28 - INTERVENCIONES ENTRE DIONISIO Y MARGARITA

Recoge y comenta las intervenciones que Dionisio hace directamente con Margarita y coméntalas.
El protagonista de esta obra, Dionisio, a lo largo de la obra mantiene varias conversas telefónicas con la hija de don Sacramento, llamada Margarita y con la cual contraerá matrimonio en unas horas. Es el único personaje que no aparece en escena, solo la conocemos por las conversas que reflejan una relación superficial y vacía. A todo esto, añadimos que aparte de no entrar en escena, tampoco se la “oye” hablar, las conversas que mantiene con su futuro marido, las podemos intuir de mano de las respuestas que le da Dionisio. Esto lo veremos claramente con los fragmentos de ejemplificación cortos y/o los propiamente copiados del texto que son más extensos a continuación.
La primera de ellas tiene lugar en el primer acto, y sucede poco después de que Dionisio llegue al modesto hotel de don Rosario y se pruebe los tres sombreros de copa que tiene, mostrándoselos al amable de don Rosario y es en ese momento cuando recuerda que dejó enfadada a Margarita.
DON ROSARIO – (Por una sombrera.) ¿Y qué lleva usted aquí don Dionisio?
DIONISIO – Un sombrero de copa, para la boda. (Lo saca.) Este me lo ha regalado mi suegro hoy. Es suyo. De cuando era alcalde. Y yo tengo otros dos que me he comprado. (Los saca.) Mírelos usted. Son muy bonitos. Sobre todo se ve enseguida que son de copa, que es lo que hace falta… Pero no me sienta bien ninguno… (Se los va probando ante el espejo.) Fíjese. Este me está chico… Este me hace una cabeza muy grande… Y éste dice mi novia que me hace cara de salamandra.
DON ROSARIO – Per ¿de salamandra española o de salamandra extranjera?
DIONISIO – Ella sólo me ha dicho que de salamandra. Por cierto… que, con este motivo, la dejé enfadada… Es tan inocente… ¿El teléfono funciona? Voy a ver si se le ha pasado el enfado… Se llevará una alegría…

Según lo que nos dice la obra, más o menos hacia las once de la noche:
DON ROSARIO – A lo mejor ya se han acostado. Ya es tarde.
DIONISIO – No creo. Aún no son las once. […]

En la página 72, encontramos la primera conversación telefónica. La vemos a continuación:

DIONISIO - ¡Bichito mío! Soy yo. Sí. Te llamo desde el hotel… Tengo teléfono en mi mismo cuarto… Sí. Caperucita Encarnada… No… Nada… Para que veas que me acuerdo de ti… Oye, no voy a llevar el sombrero que me hace cara de chubesqui… Fue una broma… Yo no hago más que lo que tú me mandes… Sí, amor mío… (Pausa.) Sí, amor mío… (De repente, encoge una pierna, tapa con la mano el micrófono y da un pequeño grito.) Don Rosario… ¿En esta habitación hay pulgas?
DON ROSARIO – No sé, hijo mío…
DIONISIO – (Al aparato.) Sí, amor mío. (Vuelve a tapar el micrófono.) ¿Su papá, cuando murió, no le dejó dicho nada de que en esta habitación hubiese pulgas? (Al aparato.) Sí, amor mío…
DON ROSARIO – Realmente, creo que me dejó dicho que había una…
DIONISIO – (Que sigue rascándose una pantorrilla contra otra, desesperado.) Pues me está devorando una pantorrilla… Haga el favor, don Rosario, rásqueme usted… (DON ROSARIO le rasca.) No; más abajo. (Al aparato.) Sí, amor mío… (Tapa.) ¡Más arriba! Espere… Tenga esto.
(Le da el auricular a DON ROSARIO, que se lo pone al oído, mientras DIONISIO se busca la pulga, muy nervioso.)
DON ROSARIO – (Escucha por el aparato, en donde se supone que la novia sigue hablando, y toma una expresión dulcísima.) Sí, amor mío… (Muy tierno.) Sí, amor mío…
DIONISIO – (Que, por fin, mató la pulga.) Ya está. Déme… (DON ROSARIO le da el auricular.) Sí… Yo también dormiré tu retrato debajo de la almohada… Si te desvelas, llámame tú después. (Rascándose otra vez.) Adiós, bichito mío. (Cuelga.)

Bien, después de leer el fragmento en el cual se desarrolla la primera conversa telefónica, vemos muy claro lo que hemos comentado anteriormente de que Margarita no aparece en escena, ni siquiera sabemos qué es lo que le dice a su novio, solo podemos intuirlo dadas las respuestas de este. En primer lugar, destacamos los apodos ridículos que Dionisio le pone a Margarita, que vienen siendo <<bichito mío>> y <<caperucita encarnada>> (destacados en color amarillo). Tenemos que destacar la inutilidad de esta conversa, que es puramente para cumplir, podríamos decir que no es nada sincera; lo vemos claramente cuando al protagonista deja de importarle el enfado de su futura esposa porque le pica la pierna a causa de una pulga y que, unos segundos más tardes, le pasa el auricular del teléfono con el cual está manteniendo una conversación con la que se supone que es la mujer de su vida a don Rosario y este copia lo que hacía su cliente, afirmar con un <<sí, amor mío…>> como quién le da la razón a un tonto.
Mihura, el autor de esta obra, sabe muy bien lo que se hace; reduce lo trascendente o melodramático a lo irrisorio. La aparición de la pulga, la utilización de Rosario en la conversación y lo estereotipado de ésta, revelan el falso ternurismo y la boda absurda, que queda evidenciado a través de la situación teatral. (Esta última información ha sido extraída del libro).
La segunda conversación telefónica entre el futuro matrimonio también se desarrolla en el primer acto, pero esta vez don Rosario ha sido sustituido por unos clientes de la habitación de al lado, bailarines de una compañía que mañana debutarán con su espectáculo y son Buby, un negro y Paula. Lo vemos a continuación:
BUBY – No. (Y suena el timbre del teléfono.) ¿Un timbre?
PAULA – Sí. Es un timbre.
DIONISIO – (Desconcertado.) Debe de ser visita.
BUBY – No. Es aquí dentro. Es el teléfono.
DIONISIO – (Disimulando, porque él sabe que es su novia.) ¿El teléfono?
PAULA – Sí.
DIONISIO - ¡Qué raro! Debe de ser algún niño que está jugando y por eso suena…
PAULA – Mire usted quién es.
DIONISIO – No. Vamos a hacerle rabiar.
PAULA - ¿Quiere usted que mire yo?
DIONISIO – No. No se moleste. Yo lo veré. (Mira por el auricular.) No se ve a nadie.
PAULA – Hable usted.
DIONISIO - ¡Ah! Es verdad. (Habla fingiendo la voz.) ¡No! ¡No!
(Y cuelga)

El fragmento teatral, continúa de manera que Paula pregunta quién ha llamado y Dionisio le engaña diciéndole que un pobre que quería diez céntimos y al que él mismo le ha dicho que no.
En este momento vemos lo irónica que es esta relación, ya que podemos fijarnos en que en dos situaciones, a Dionisio le ha importado bien poco lo que tiene Margarita a contarle. Además, Dionisio debe sentirse avergonzado, ya que si no,  no podemos explicarnos el porqué de ocultar que su futura esposa le está llamando a dos desconocidos, ya que hace minutos que los ha visto por primera vez en su vida. Pero tal y como hemos visto, ha estado engañando sobre toda su vida, como por ejemplo diciendo que es un artista, que es malabarista.
Es con Fanny con quien enmarcamos no la tercera conversación sino la tercera llamada telefónica, es decir, no hay un contacto directo.
FANNY – Eso es verdad… (Suena el timbre del teléfono.) ¿Un timbre? ¿El teléfono?
DIONISIO – Sí. Es un pobre…
DANNY - ¿Un pobre? ¿Y cómo se llama?
DIONISIO – Nada. Los pobres no se llaman nada…
FANNY – Pero ¿y qué quiere?
DIONISIO – Quiere que yo le dé pan. Pero yo no tengo pan, y por eso no puedo dárselo… ¿Usted tiene pan?
FANNY – Voy a ver… (Mira en su bolso.) No. Hoy no tengo pan.
DIONISIO – Pues entonces, ¡anda y que se fastidie!
FANNY - ¿Quiere usted que le diga que Dios le ampare?
DIONISIO – No. No se moleste. Yo se lo diré. (Con voz fuerte, desde la cama.) ¡Dios le ampare!
FANNY - ¿Le habrá oído?
DIONISIO – Sí. Los pobres estos lo oyen todo.

Tal y como podemos ver, esta vez Dionisio ni se molesta a coger el auricular, cosa que es un acto que desprecia totalmente a Margarita, quien está insistiendo en las llamadas y debe estar preocupada. Más desprecio significaría si nos planteamos de que cabe la posibilidad de que el autor nos quiera hacer una comparación de su mujer con un pobre al cual le atribuye características nefastas; dice que se fastidie, la manera de la cual habla de él es como poniéndolo en una posición inferior a él, etc.
Y ya, finalizando el primer acto, hay una última llamada.
(Y muy de puntillas, se va por la puerta del foro y cierra la puerta. Pero ahora suena el timbre del teléfono. DIONISIO se levanta corriendo y va hacia él.)
DIONISIO - ¡Es Margarita…!
(Per la puerta de la izquierda se abre nuevamente, y PAULA se asoma, quedándose junto al quicio. DIONISIO ya abandona su ida al teléfono.)

En esta ocasión, el protagonista está rozando el punto de contestar la llamada, pero interrumpido por la llegada de la vecina de habitación, Paula, se queda en el intento. Una vez más, demuestra que lo está ocultando.

Antes de darse por finalizado el segundo acto, después de que Paula caiga desmayada en el suelo a causa de un golpe en la nuca, empieza a sonar el timbre del teléfono otra vez.

DIONISIO - ¿Qué es esto? ¿Qué es esto, Dios mío ¡No es posible!... (y, de pronto, suena el timbre del teléfono. DIONISIO toma el auricular y habla.) ¿Eh? ¿Quién? Sí. Soy yo, Dionisio… No, no me ha pasado nada. Estoy bien. ¿Te has asustado porque no contesté cuando llamaste? ¡Oh, no! ¡Me dolía mucho la cabeza y salí! Salí a la calle a respirar el aire. Sí. Por eso no podía contestar cuando llamabas… ¿Qué dices? ¿Eh? ¿Qué viene tu padre? ¿A qué? ¡Pero si no pasa nada! ¡Es estúpido que le hayas hecho venir!... No ocurre nada… No pasa nada… (Y llaman a la puerta del foro.) ¡Ah! (Al teléfono.) Han llamado a la puerta… Sí… debe de ser tu padre… Sí…
(Al ir, nerviosamente, hacia la puerta, tira del auricular y rompe el cordón. Intenta arreglarlo. No puede. Se desconcierta aún más.)
Bien, Dionisio, desprecia a su mujer una vez más engañándola del todo, nada de lo que ha dicho es cierto. Vemos pues, que está ocultando constantemente la verdad, a todo el mundo. Quizás en este caso, era una mentira pícara, porque explicar a su futura mujer, el día antes de la boda, a altar horas de la madrugada que estaba en la cama con una mujer recién conocida, no es lo más adecuado…

Para finalizar, podemos extraer como conclusión que Dionisio tiene mucho miedo a lo que puedan pensar sobre él, es decir, la reputación.

miércoles, 9 de enero de 2013

Actividad Museo del Prado


1.    Elige un poema de la Antología (dispones de todos los poemas en el moodle de la materia) perteneciente al Renacimiento o al Barroco y comenta los rasgos mitológicos que observes (personajes, paisajes, actitudes, enseñanzas, descripciones...).
Para empezar, de la Antología, he elegido la Fábula de Polifemo y Galatea, de Luís de Góngora, que intenta representar el mito que encontramos en Las Metamorfosis, de Ovidio. El mito explica el amor no correspondido de parte de Polifemo hacia Galatea, ya que ésta, se enamoró de Acis, a quien Polifemo aplastó; pero las divinidades marinas, convirtieron la sangre de Acis en agua que llegaba hasta el mar, donde Doris lo proclama rey del río.
Durante el transcurso de la lectura de la fábula, encontramos varios rasgos mitológicos, como lo es el hecho de mencionar a las musas, en primer lugar menciona a Talía, una de las musas relacionadas con el teatro. También se hace mención de varios lugares, como Lilibeo, Vulcano… Más adelante, otra divinidad que encontramos es Tifeo, Neptuno, etc.
Durante la larga extensión de esta fabula vamos encontrando semejantes rasgos en cuanto mención de personajes mitológicos y espacios, también.
Así pues, he decidido comentar más profundamente el pasaje introductorio:
Estas que me dictó, rimas sonoras,
Culta sí aunque bucólica Talía,
Oh excelso Conde, en las purpúreas horas
Que es rosas la alba y rosicler el día,
Ahora que de luz tu niebla doras,
Escucha, al son de la zampoña mía,
Si ya los muros no te ven de Huelva
Peinar el viento, fatigar la selva.
Templado pula en la maestra mano
El generoso pájaro su pluma,
O tan mudo en la alcándara, que en vano
Aun desmentir el cascabel presuma;
Tascando haga el freno de oro cano
Del caballo andaluz la ociosa espuma;
Gima el lebrel en el cordón de seda,
Y al cuerno al fin la cítara suceda.
Treguas al ejercicio sean robusto,
Ocio atento, silencio dulce, en cuanto
Debajo escuchas de dosel augusto
Del músico jayán el fiero canto.
Alterna con las Musas hoy el gusto,
Que si la mía puede ofrecer tanto
Clarín – y de la Fama no segundo -,
Tu nombre oirán los términos del mundo.
Seguidamente, voy a explicar (para aclarar) qué dice: Talía de forma bucólica y culta dictó unas rimas sonoras en las cual exalta al conde, en el alba, y le dice que escuche si ya no le ven peinar el viento y cansar a la selva desde Huelva. Y a continuación, encadena con una descripción que lleva a decir que escuche el canto del músico y el gusto de las musas, que si la suya puede ofrecer tanto, los términos del mundo oirán su nombre.




2.     Añade la imagen de un cuadro que hayas conocido en el Prado que también contenga rasgos mitológicos.
La fragua de Vulcano es una pintura que podemos encontrar en el museo del Prado, y diría con seguridad que una de las únicas que podríamos relacionar con la fábula de Góngora. Ésta, fue pintada por el famoso Diego de Velázquez en la ciudad de Roma. Pertenece al siglo XVII.
En la página oficial del museo del Prado, se nos comenta esta pintura y nos dice, textualmente de ella:
El dios Apolo, coronado de laurel y vestido con túnica anaranjada, entra en la fragua de Vulcano para avisarle del adulterio de su esposa Venus, diosa de la belleza, con Marte, dios de la guerra. 
Apolo, dios de la poesía y de la música, conocedor de la verdad representa la superioridad de las Artes frente a la Artesanía, representada en Vulcano, dios romano del fuego y protector de los herreros. Esta obra, ideada totalmente por Velázquez sin mediación de encargo alguno, encierra una alabanza a su profesión de artista elevando la pintura al nivel de la poesía y la música, y distanciándola de la práctica artesana. 
Destacan en esta obra, realizada en Roma durante el primer viaje de Velázquez a Italia, las referencias a la estatuaria grecorromana en el tratamiento de los desnudos y al barroco clasicista italiano. La composición está basada, aunque ampliamente modificada, en un grabado de Antonio Tempesta.

3.    Realiza una comparación entre tus dos elecciones: comenta las semejanzas, las diferencias, di a qué se deben (a la época, al punto de vista...). Ten en cuenta que deberás documentarte sobre el autor del poema, sobre el pintor, sobre la época en que ambos fueron creados, etc.
Tanto en la fábula como en la pintura se mencionan a dioses y musas de la mitología, y sobretodo hace mención de las artes como la música y poesía (aunque en la fábula también se emplea el teatro).
La época en que las dos obras fueron compuestas, son muy lejanas entre sí, y claro está que cuando Velázquez creó la suya, lo hizo manteniendo firmes los patrones a los cuales correspondía la corriente artística que se estaba viviendo en el siglo XVII, pero conservando los propiamente mitológicos, que se ajustan a la época de los dioses de la mitología.




FUENTES DE INFORMACIÓN: página oficial del museo del Prado y Wikipedia.

jueves, 1 de noviembre de 2012

El tiempo del relato


A continuación, vamos a hablar del tiempo, el tiempo del relato. Cualquier tipo de narración debe contener unos elementos que son imprescindibles, como por ejemplo los personajes, el espacio y el tiempo. Es por esa razón que considero de vital importancia entender y conocer cuando sucede cualquier relato, así estaremos mucho más centrados en la lectura y será más fácil la comprensión.

En NADA, como puede darse el caso en muchas otras novelas, no se nos define el tiempo exactamente, es decir, no se nos dice, por ejemplo: “el día 14 de noviembre del año 1952, empieza esta historia de amor…”. Pero si que nos va diciendo palabras que hacen que tengamos una leve idea para situarnos, como por ejemplo, al inicio de la novela, nos sitúa a medianoche:
“Por dificultades en el último momento para adquirir billetes, llegué a Barcelona a medianoche, en un tren distinto del que había anunciado, y no me esperaba nadie.”
Este fragmento se encuentra en el capítulo I, en la página 71, y es cuando Andrea llega a la ciudad de Barcelona por primera vez, donde le espera el comienzo de una nueva vida.

En el capítulo IV, en la página 97, encontramos la primera mención de en qué época está viviendo Andrea, como vemos a continuación:
“El tiempo era húmedo y aquella mañana tenía olor a nubes y a neumáticos mojados… Las hojas lacias y amarillentas caían en una lenta lluvia desde los árboles. Una mañana de otoño en la ciudad, como yo había soñado durante años que sería en la ciudad el otoño.”
Este es fragmento que nos sitúa dentro del otoño, donde nos explica un poco sobre sus días “vacíos” por decirlo de alguna manera, en los que iba y volvía a la Universidad.

Durante la lectura del libro, no nos da fechas exactas más que el día de Navidad y el día de la verbena de San Juan, pero estas fechas no son enmarcadas en un año en concreto; si que sabemos que esta historia fue escrita poco después de que acabara la guerra, y fue escrita entre enero y septiembre de 1944, así que podemos, por qué no, contextualizarla en unas fechas próximas.
En la página 118, donde toma inicio el capítulo VI, nos dice:
“El día de Navidad me envolvieron en uno de sus escándalos.”
Al desenvolverse este fragmento, simplemente nos habla de cómo estaba un poco la situación familiar de la casa en la cual vivía ya que hacía tiempo que estaba más distanciada.

Unas páginas más adelante, en la 120, nos explica que irá a la misa del gallo con su tía:
“La Nochebuena me vestí, dispuesta a ir a Misa del Gallo con ella…”

Encontramos algún fragmento más de este tipo, en el que nos sitúa en una fecha que podemos deducir como lo es la verbena de San Juan, pero nunca se nos acaba de dar exactitud del todo. Los personajes implicados en estos fragmentos siempre son la protagonista, Andrea, que es la narradora de esta novela, y siempre hay alguien involucrado, ya sea familia o amigos. En los fragmentos que he mencionado y detallado la página y capítulo, no consta ningún tipo de diálogo, simplemente estamos leyendo narraciones de la protagonista, en el que nos describe y explica un poco; en el segundo fragmento, por ejemplo, encontramos una figura retórica, la personificación, ya que nos dice que la mañana tenia olor a nubes y neumáticos mojados, cuando una mañana no puede tener olor. Las otras palabras empleadas como sustantivos y verbos carecen de importancia en estos fragmentos, no son muy importantes.

Para finalizar, quiero añadir que estos son tan solo unas partes que nos pueden situar mejor a la hora de leer el relato, y nos ayudaran a adentrarnos mejor en la lectura. En esta novela, nada es muy importante, así que, quizás el tiempo en el que transcurre no importa nada, ¿verdad? 
Dalí, The Melting Clocks. Imagen extraída del blog O carallo venti nove
Encuentro que esta imagen puede relacionarse muy bien con el tiempo del relato, ya que en los relojes blandos de Dalí, parece que el tiempo no sea importante, al igual que en NADA.

sábado, 26 de mayo de 2012

Juan Ramon Jiménez, Álamo blanco


Para empezar, vamos a hablar del poema titulado Álamo blanco, de Juan Ramón Jiménez, un autor del siglo XIX, dentro de la Generación del 14, un período literario que abarcaba autores nacidos en fechas próximas, presentaban características comunes a la hora de realizar sus obras y pasó un hecho histórico, en este caso, la Primera Guerra Mundial que los hizo variar en el momento de escribir. Pero, Juan Ramón no siempre siguió las tendencias de esa generación. El escritor onubense vivió diferentes etapas en su vida que influenciaron mucho sus poesías. La primera fue la sensitiva, una etapa donde sus obras presentaban rasgos modernistas y abundaba la felicidad; y es la que veremos reflejada a continuación. Este poema podemos encontrarlo en la antología poética del mismo autor.
Para continuar, el tema de este poema es el contacto de la naturaleza con el autor, la tranquilidad que se respira al leerlo, nos sitúa como si estuviésemos justo al lado de ése álamo blanco, donde arriba canta el pájaro y abajo canta el agua. Juan Ramón, en este poema nos quiere explicar que arriba del álamo blanco están los pájaros cantando, y abajo está el agua, de la cual oímos como corre, y entre esas distancias, entre ese arriba y abajo, encontramos al autor, a su alma. Entre esas dos melodías dice, es decir entre el cantar de los pájaros y el sonido del agua al correr, se encuentra una columna de plata, con la cual quiere referirse a una cascada. Entonces nos sitúa elementos naturales del mismo modo que nos sitúa los pájaros arriba y el agua abajo. Lo hace de la siguiente manera: primero, las hojas, los pájaros y las estrellas, que estarían situadas arriba, y, después, con un punto y coma nos separa los anteriores elementos con las flores bajas, las raíces y el agua, que nos las sitúa donde estaría el agua. Y, otra vez, entre ese arriba y abajo, tenemos la columna de plata.  Y el tronco ideal, es decir, el álamo blanco, entre su alma y su alma. Para acabar, nos sitúa la estrella en el trino (lugar de dioses), y la onda abajo en el agua. Y otra vez, arriba y abajo, le tiembla el alma.
En el nivel formal, Álamo blanco, pertenece al género lírico, ya que es aquella forma de escribir que pretende expresar los sentimientos, los pensamientos y en ciertos casos la imaginación. Dentro del género lírico, distinguimos varias categorías con las cuales podemos hacer una mejor clasificación, y este poema, desde mi punto de vista personal, sería simplemente una poesía, ya que se expresa la belleza por medio de la palabra en forma de versos. Respeto al lenguaje, no estaríamos equivocados a decir que este poema emplea un lenguaje bastante coloquial, ya que es bien sencillo y entendedor; hay alguna palabra que otra, como mecer y trino, que quizás es más culta, pero en lo general, el lenguaje no debe ser ningún impedimento a la hora de comprender el poema. Álamo blanco es una poesía donde escasean los verbos, y todos ellos están conjugados en presente de indicativo, como canta, baja y mece. Los signos de puntuación, nos ayudan a una fácil interpretación y, a más, este poema es un tanto peculiar en este aspecto porque cuando el autor va a hablar de su alma, de él mismo, cuando no está describiendo paisaje, siempre lo hace entre paréntesis; y, siempre que menciona a la columna de plata, lo hace entre símbolos de exclamación. Como vamos a ver a continuación:
(Arriba y abajo,
se me abre el alma)

¡Entre dos melodías,
la columna de plata!

¡Entre dos conmociones,
la columna de plata!

(¡Y tú, tronco ideal,
entre mi alma y mi alma!)

(Abajo y arriba,
me tiembla el alma)


Los ejemplos anteriores pertenecen a los versos 3-4, 5-6, 9-10, 11-12 y 15-16.

Para continuar con el nivel formal, vamos a mirar algunas de las figuras retóricas que encontramos en el poema de Juan Ramón. Tanto en los versos 5-6, como 9-10 y 11-12, encontramos exclamaciones, como podemos ver seguidamente:
¡Entre dos conmociones,
la columna de plata!

¡Entre dos conmociones,
la columna de plata!

(¡Y tú, tronco ideal,
entre mi alma y mi alma!)

También encontramos una metáfora siempre que nos habla de la columna de plata, ya que con columna de plata quiere referirse a cascada. Podemos encontrarlo en los versos 5-6 y 9-10, como vemos a continuación:
¡Entre dos melodías,
la columna de plata!

¡Entre dos conmociones,
la columna de plata!

Encontramos una antítesis o contraste siempre que nos menciona el famoso arriba y abajo de este poema, ya que enfrentamos conceptos contrarios. Lo vemos en los versos 1-2, 3-4, 15-16:
Arriba canta el pájaro
y abajo canta el agua.

(Arriba y abajo,
se me abre el alma).

(Abajo y arriba,
me tiembla el alma).
La personificación también está presente en este poema, ya que siempre que se habla del alma, se le atribuye una cualidad de humanos. Podemos observarlo en los versos escritos a continuación, que pertenecen a los números 3-4 y 15-16.
(Arriba y abajo,
se me abre el alma).

(Abajo y arriba,
me tiembla el alma).
Hablando de la estructura métrica, este poema está compuesto por versos, mayoritariamente heptasílabos con una rima asonante, (A-B-A-B), por lo cual, no es de extrañar la musicalidad que tiene. Tiene 16 versos, estructurados en 8 estrofas (cada una de ellas compuesta por dos versos).

Para concluir, me gustaría relacionar este poema con los rasgos característicos que tiene. En primer lugar, vemos que incluye rasgos modernistas, ya que por ejemplo, nos describe la naturaleza, pero con cierta subjetividad; el lenguaje es sencillo y busca la perfección; se representan los sentidos, como el sonido de los pájaros, el correr del agua, el olor del álamo; las exclamaciones están presentes y los sentimientos del alma también; en resumen, esté poema está hecho para reafirmar el lema de los modernistas: arte por arte. Como que no presenta ninguna característica de la Generación del 14, no estaríamos equivocados al decir que este poema pertenece a la etapa sensitiva de Juan Ramón.




 Ésta es una imagen de Juan Ramón Jiménez hacia el año 1900. He escogido esta porque me parece que debería ser bastante próxima a cuando escribió el poema del Álamo Blanco.
La imagen ha sido extraída de la fuente de información proporcionada por la profesora (bib.cervantesvirtual.com) y la información que he necesitado para escribir mi comentario de texto, la he obtenido mirando nuestro libro digital de weeras y con los apuntes dados en clase. Respeto a las figuras retóricas, he consultado los documentos pdf colgados en nuestro blog.

martes, 22 de mayo de 2012

II. Heterónimo


Justine Saint-Saens fue una mujer francesa, luchadora y revolucionaria del siglo XIX. Fue importante porque a través de su carácter, desencadenó que muchas otras mujeres pensasen igual que ella. Les cambió la mentalidad, la forma de ver la vida, y más importante aún, la forma de ver la vida de las mujeres. Por los alrededores del siglo XIX, se produjo la Revolución Francesa. Como bien sabéis, a raíz de la Revolución Francesa, se proclamaron los derechos de la mujer, que hasta entonces, no habían tenido.
Saint-Saens trabajaba 18 horas diarias arreglando taras en las prendas de ropa; cuando llegaba a casa, estaba destrozada a causa del cansancio, y siempre llegaba con sangre en las manos por culpa de coser con agujas que estaban en malas condiciones. Lo más triste de todo, es que era madre de dos hijos e una hija, y su marido murió cuando estos tan solo tenían cinco años. Justine tenía que trabajar para mantener a la familia, pero con las cantidades irrisorias que cobraba, cada mes tenía que hacer horas extras en un sitio diferente, para poder sobrevivir. Un día, su hija Michelle, empezó a vomitar muchos alimentos. La madre, muy preocupada decidió llevarla al médico, pero ¿cómo lo haría si no tenía dinero más que para trozos de pan y lentejas? Habló con la empresa en la cual estaba contratada, explicándole el problema, y la empresa no quiso ayudarla. Pero un día, una anciana decidió ayudarla, y gracias a ella, descubrieron que Michelle era intolerante a la lactosa. A partir de ese día, Justine Saint-Saens decidió que no podía seguir así; los alimentos específicos para personas intolerantes a la lactosa tenían un precio muy elevado. 
Contando esta historia a miles de mujeres, las cautivó, y empezaron una revolución que más tarde se conoció por el nombre de Revolucion Michelle. Justine y sus chicas, consiguieron muchos de los derechos de la mujer conseguidos en la Revolución Francesa.
Imagen de Rosie the Riveter, extraída de Wikipedia.com. Podéis encontrarla en el siguiente enlace


domingo, 20 de mayo de 2012

III. Mis poemas


Como aquel que tira una piedra donde no debe,
Y es avisado y,
Muy a su conciencia,
Vuelve a tirarla.
Después ni se disculpa,
Y las culpas las da a otro.
¿Eres así?
Imagen extraída de Israelhayom.com. Podéis encontrarla en el siguiente enlace


Como aquel que ama a una persona,
Y hace todo lo posible para conseguir la mútua felicidad,
Pero siempre le ponen pegas,
Y se cansa de que se las pongan,
Pero se guía por el corazón.
¿Tú qué harías?
Imagen extraída de Gaussianos.com Podéis encontrarla en el siguiente enlace




Como aquel que ve con sus propios ojos a un ladrón,
Y se lo explica al policía.
El policía lo detiene,
y hace que hablen.
El ladrón niega las palabras del testigo,
¿No te daría rabia?
Imagen extraída de Edukame.com. Podéis encontrarla en el siguiente enlace


martes, 28 de febrero de 2012

LA FUNCIÓN DE LA LITERATURA

Como todos sabemos, la literatura es el arte de la palabra. En mi opinión, la literatura sirve para hacernos pasar un buen rato, pero esa es posiblemente, la opinión de toda aquella gente a quien le gusta la lectura. Por ese motivo, a la gente que no le gusta la lectura, no defenderá mi opinión.
Yo estoy a favor de que la literatura trate de sentimientos y como método de reflexión y libre expresión, ya que sino, ¿Dónde está el arte?
¿Creéis vosotros, que si la literatura tratara en escribir, por ejemplo, una ley, seria arte? ¿Creéis vosotros, que si la literatura tratara en escribir, por ejemplo, un folleto informativo, seria arte?
Son por esos motivos, por los cuales defiendo que es mejor que la literatura trate de sentimientos y como método de reflexión y libre expresión, por el simple hecho de reivindicar que la literatura es un arte.
Fuente de la imagen: lenegaron27.blogspot.com 

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Teatro romántico

(Se encuentran en la buhardilla de la casa de Pablo Cortés, éste y su prometida)
Claudia de la Fuente: bien, Pablo, como Olimpia le ha dicho, tengo que comunicarle algo…
Pablo Cortés: ¿Y que será, lo que tiene que comunicarme? ¡Ay! Si usted supiera la noche que he pasado, pensando que importante noticia va a darme…
Claudia de la Fuente: le aviso que no sé cómo se lo tomará…
Pablo Cortés: ¡Dígamelo ya!
Claudia de la Fuente: bien, se lo diré sin pensamientos…
(Se oyen unos ruidos, cómo unos pasos hacia la habitación)
Claudia de la Fuente: ¡estoy embarazada! ¡Ay…que será de mi!
(Entra Antonio Cortés)
Antonio Cortés: ¡Oh! Señorita, no pretendía molestar, pero al oír esto debo intervenir en la conversación.
Pablo Cortés: ¡Válgame el Señor! Y, padre, seria de mi agrado que no se metiera en conversaciones ajenas.
Antonio Cortés: ¡Debo meterme! Como buen católico que soy, debo informar a la santa iglesia de esta buena noticia.
Claudia de la Fuente: ¡Pero no, usted no puede, su hijo y yo no estamos casados y nos perseguirán!
Pablo Cortés: ¡Que digan lo que quieran! Tendré un hijo, y después me casaré; si más no, estamos prometidos…
Antonio Cortés: ¡Pepa, venga para aquí!
(De repente, aparece Pepa, con Fausto de la Fuente y Teresa)
Pepa: siento mucho que tengan que enterarse de esta manera, pero su hija está embarazada, ¡de mi hijo, y no están casados!
Teresa: ¡Oh, hija mía! Pero, ¿cómo se le ocurre dejarse llevar de tal manera a llegar a este punto?
Fausto de la Fuente: ¡huir, huir rápido que si no os cogerán!
(Días después, aparece Olimpia Herrero por la casa)
Olimpia Herrero: discúlpenme, pero tengo que darles una mala noticia…
Claudia de la Fuente: ¡Oh, Dios Santo! ¿Con que nos sorprenderá ahora?
Olimpia Herrero: es el cura. Alguien le dijo de escondidas que usted tendría un hijo de Pablo y que no están casados…
Pablo Cortés: ¡Esto es indignante, no entiendo como la gente habla así!
Olimpia Herrero: el caso es, que quieren su cabeza señor Pablo.
Claudia de la Fuente: ¿¡Que quieren qué!?
Olimpia Herrero: su cabeza señora Claudia, ¡le han condenado a muerte!
Pablo Cortés: Señor, ¿por qué nos hace esto? No le deseamos ningún mal…
(Aparece el cura)
Cura: ¡ahí está, deténganlo!
Claudia de la Fuente: ¡no, no lo lograran! ¡Antes tendrán que detenerme a mí! ¡Escapa, mi amor, no te preocupes por mí, escapa!
(Pablo de la Fuente salta por la ventana)
Cura: no conseguirá escapar de esta, ¡se las verá con el Señor!
(Claudia de la Fuente se va hacia su casa, coge un papel y empieza a escribir una carta, una para su prometido y otra para su familia, en la que explica que se irá a Inglaterra en barco para dar a luz a su hijo Pedro, y que allí se encontrará con su prometido)
Claudia de la Fuente: señor, dame fuerzas y esperanza para que todo esto salga bien y pueda disfrutar de la familia que se me merece.
(5 días después, Claudia de la Fuente se embarca camino hacia Inglaterra. Meses después Claudia recibe una extraña e inesperada visita de Olimpia)
Claudia de la Fuente: ay, Olimpia Olimpia… ¿Qué noticia me traes hoy? La última vez que la vi, empezó a desmontarse mi vida, espero que, esta vez no suceda así…
Olimpia Herrero: su futuro marido, ha muerto.
Claudia de la Fuente: ¡No, no, no!
Olimpia Herrero: lo lamento señorita de la Fuente, pero quiero que sepa que murió de camino a Francia, sus ojos brillaban al saber que en días la vería, pero era uno contra mil, y se hicieron con él. Le condenaron a muerte, y así murió.
Claudia de la Fuente: ¡ay, mi alma! Mi alma se va rompiendo a pedacitos a poco a poco, y mi pequeño Pedrito tiene apenas un año y no ha conocido a su padre! No sé qué será de nuestras vidas…
Imagen extraída de: http://goo.gl/l293V

jueves, 22 de septiembre de 2011

Tarta de manzana

A continuación, les presento una receta, explicada de manera entendedora, para realizar una tarta de manzana. Una receta sencilla, pero deliciosa.

INGREDIENTES
  • 3 manzanas
  • 85 gr de mantequilla
  • 85 gr de azúcar
  • 2 huevos
  • 100 gr de harina
  • 10 gr de levadura
  • Un chorrito de Ron Negrita
PROCEDIMIENTO
Imágen extraida de La Cocina de Bender
  1. Precalentar el horno a unos 180º.
  2. Mezclar en un bol la mantequilla con el azúcar.
  3. Se añade un huevo, a continuación añadimos el que nos queda y luego lo mezclamos con la harina y un poquito de levadura.
  4. Cuando la harina esté bien en la mezcla, debe de añadirse una manzana troceada.
  5. Una vez listo, añadimos la mezcla a un molde. Importante: añadir una pizca de mantequilla, para que no se pegue.
  6. A continuación, troceamos el resto de manzanas y las añadimos de manera que podamos tener una buena presentación.
  7. Introducimos la tarta en el horno a 180º en un tiempo de 30 a 35 minutos.
  8. Al sacar la tarta del horno, le añadimos por encima azúcar y un chorrito de Ron Negrita.
  9. Volvemos a introducir, durante unos 5 minutos como máximo la tarta.
  10. Al sacarla, podemos rociarla con azúcar glasé para una mejor presentación.
  11. ¡Ya está lista!

domingo, 18 de septiembre de 2011

Comidas raras



BANANAS HONEY
Ingredientes para 4 personas:
·         4 plátanos
·         4 cucharadas de ron
·         4 cucharadas de miel
·         4 cucharadas de azúcar
·         4 cucharadas de zumo de limón
·         Mantequilla
Procedimiento
1.       Le quitamos la piel a los plátanos y las cortamos por la mitad a lo largo.
2.       Rociamos con el zumo de limón y espolvoreamos con el azúcar.
3.       Bañamos con la miel a cada mitad del plátano y unimos con la otra mitad.
4.       Colocamos cada plátano en un trozo de papel de aluminio con un poco de mantequilla y un chorrito de ron, cerramos los papeles y los introducimos en el horno.
5.       Programamos el horno durante 5 minutos, a una intensidad normal.
6.       Abrimos, retiramos el papel de aluminio y servimos en una fuente.

FESTÍN DE BOCADITOS DE PIMIENTO Y POLLO
Ingredientes para 4 personas:
·         Puré de patatas
·         16 pimientos verdes pequeños
·         2 pechugas de pollo
·         Aceite de oliva
·         1 pizca de sal
·         1 pizca de pimienta negra
Procedimiento
1.       Cortamos los rabos a los pimientos, le retiramos las pepitas y los lavamos.
2.       Los sacamos bien.
3.       Limpiamos y cortamos las pechugas de pollo, hacemos 16 filetes, las salpimentamos.
4.       Enrollamos las pechugas en los pimientos y los pinchamos con un palillo y los pinchamos con un palillo. 
5.       Con una manga pastelera rellenamos de puré de patatas los pimientos.
6.       Introducimos los pimientos en una olla a presión y la cerramos. Cocemos durante 10 minutos.
7.       Abrimos y servimos en una fuente.
8.       Cogemos panecitos y vamos montando todos los ingredientes.