A continuación, vamos a hablar
del tiempo, el tiempo del relato. Cualquier tipo de narración debe contener
unos elementos que son imprescindibles, como por ejemplo los personajes, el
espacio y el tiempo. Es por esa razón que considero de vital importancia
entender y conocer cuando sucede cualquier relato, así estaremos mucho más
centrados en la lectura y será más fácil la comprensión.
En NADA, como puede darse el caso en muchas otras novelas, no se nos
define el tiempo exactamente, es decir, no se nos dice, por ejemplo: “el día 14 de noviembre del año 1952,
empieza esta historia de amor…”. Pero si que nos va diciendo palabras que hacen
que tengamos una leve idea para situarnos, como por ejemplo, al inicio de la
novela, nos sitúa a medianoche:
“Por dificultades en el último momento para adquirir billetes, llegué a
Barcelona a medianoche,
en un tren distinto del que había anunciado, y no me esperaba nadie.”
Este fragmento se encuentra en el
capítulo I, en la página 71, y es cuando Andrea llega a la ciudad de Barcelona
por primera vez, donde le espera el comienzo de una nueva vida.
En el capítulo IV, en la página
97, encontramos la primera mención de en qué época está viviendo Andrea, como
vemos a continuación:
“El tiempo era húmedo y aquella mañana tenía olor a nubes y a
neumáticos mojados… Las hojas lacias y amarillentas caían en una lenta lluvia
desde los árboles. Una mañana de otoño en la ciudad, como yo había soñado durante años que sería
en la ciudad el otoño.”
Este es fragmento que nos sitúa
dentro del otoño, donde nos explica un poco sobre sus días “vacíos” por decirlo
de alguna manera, en los que iba y volvía a la Universidad.
Durante la lectura del libro, no
nos da fechas exactas más que el día de Navidad y el día de la verbena de San
Juan, pero estas fechas no son enmarcadas en un año en concreto; si que sabemos
que esta historia fue escrita poco después de que acabara la guerra, y fue
escrita entre enero y septiembre de 1944, así que podemos, por qué no,
contextualizarla en unas fechas próximas.
En la página 118, donde toma
inicio el capítulo VI, nos dice:
“El día de Navidad
me envolvieron en uno de sus escándalos.”
Al desenvolverse este fragmento,
simplemente nos habla de cómo estaba un poco la situación familiar de la casa
en la cual vivía ya que hacía tiempo que estaba más distanciada.
Unas páginas más adelante, en la
120, nos explica que irá a la misa del gallo con su tía:
“La Nochebuena me vestí, dispuesta a ir a Misa del Gallo con ella…”
Encontramos algún fragmento más
de este tipo, en el que nos sitúa en una fecha que podemos deducir como lo es
la verbena de San Juan, pero nunca se nos acaba de dar exactitud del todo. Los
personajes implicados en estos fragmentos siempre son la protagonista, Andrea,
que es la narradora de esta novela, y siempre hay alguien involucrado, ya sea
familia o amigos. En los fragmentos que he mencionado y detallado la página y
capítulo, no consta ningún tipo de diálogo, simplemente estamos leyendo
narraciones de la protagonista, en el que nos describe y explica un poco; en el
segundo fragmento, por ejemplo, encontramos una figura retórica, la
personificación, ya que nos dice que la mañana tenia olor a nubes y neumáticos
mojados, cuando una mañana no puede tener olor. Las otras palabras empleadas
como sustantivos y verbos carecen de importancia en estos fragmentos, no son
muy importantes.
Para finalizar, quiero añadir que
estos son tan solo unas partes que nos pueden situar mejor a la hora de leer el
relato, y nos ayudaran a adentrarnos mejor en la lectura. En esta novela, nada
es muy importante, así que, quizás el tiempo en el que transcurre no importa
nada, ¿verdad?
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| Dalí, The Melting Clocks. Imagen extraída del blog O carallo venti nove |
Encuentro que esta imagen puede relacionarse muy bien con el tiempo del relato, ya que en los relojes blandos de Dalí, parece que el tiempo no sea importante, al igual que en
NADA.
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