Los alumnos de la promoción 2008-2014 expusieron en este espacio sus trabajos. Ahora, terminan el Instituto y siguen su camino. El blog se cierra pero queda como testimonio de su aprendizaje. ¡Feliz camino!
Las Bitácoras de lengua castellana tienen carácter educativo. Significan una ventana abierta de las actividades que se realizan en la asignatura, un modo de aprendizaje de la lengua y la inmersión en las nuevas tecnologías de la información. Por todo esto hemos de procurar UTILIZARLAS DE FORMA CORRECTA Y RESPETUOSA.
Se han de perdonar las faltas ortográficas y otras de expresión. Estamos aprendiendo y, por tanto, podemos equivocarnos. Los profesores van corrigiendo, pero a veces hay tantas publicaciones que no pueden seguir el ritmo de los alumnos.
domingo, 12 de mayo de 2013
La Celestina Actos XVI, XVII, XVIII y Concluye
martes, 8 de enero de 2013
«¡Ah de la vida!»... ¿Nadie me responde?
¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha mordido;
Las Horas mi locura las esconde.
¡Que sin poder saber cómo ni adónde
La Salud y la Edad se hayan huido!
Falta la vida, asiste lo vivido,
Y no hay calamidad que no me ronde.
Ayer se fue; Mañana no ha llegado;
Hoy se está yendo sin parar un punto:
Soy un fue, y un será, y un es cansado.
En el Hoy y Mañana y Ayer, junto
Pañales y mortaja, y he quedado
Presentes sucesiones de difunto.
1.- Elige un poema de la Antología (dispones de todos los poemas en el moodle de la materia) perteneciente al Renacimiento o al Barroco y comenta los rasgos mitológicos que observes (personajes, paisajes, actitudes, enseñanzas, descripciones...).
Los rasgos mitológicos que se pueden apreciar en el poema de Quevedo, es lo que resalta él: que el tiempo pasa inexorablemente para todos.
En el poema, supongo que hace referencia a la mitología griega o a la romana, puede ser que a ambas, ya que el tiempo no espera a nada ni a nadie, es cruel como la figura mitológica griega Cronos capaz de devorar a sus hijos con tal de seguir él con el poder.
También, creo que hay, como el tiempo pasa, todos tenemos un destino final y común: la muerte. Del destino, en la mitología griega se encargan las llamadas las tres moiras (repartidoras) compuestas por: Láquesis que medía con su vara la longitud del hilo de la vida, Cloto que hilaba la hebra de vida con una rueca y un huso. Y Átropos que era la encargada de cortar el hilo de la vida.
2.- Añade la imagen de un cuadro que hayas conocido en el Prado que también contenga rasgos mitológicos.
4.- Realiza una comparación entre tus dos elecciones: comenta las semejanzas, las diferencias, di a qué se deben (a la época, al punto de vista...). Ten en cuenta que deberás documentarte sobre el autor del poema, sobre el pintor, sobre la época en que ambos fueron creados, etc.
La obra, donada por Goya antes de partir para Burdeos en 1823 a su nieto Mariano, posteriormente fue vendida por éste a Javier Goya, en 1833, aunque retornó a la propiedad de Mariano en 1854. En 1859, la posesión fue vendida a Segundo Colmenares. En 1863 adquirida por Louis Rodolphe Coumont. Comprada en 1873 por el barón Frédéric Emile d´Erlanger. En 1881 d'Erlanger las cedió al Estado español, que las destinó al Museo del Prado.
Podemos ver que el cuadro pasó por muchísimas manos antes de ser expuesta en el Museo del Prado y que no tenía valor ya que en muy poco tiempo se revendió muchas veces.
He escogido el cuadro llamado “Saturno devorando a un hijo” para mostraros que hay mucha similitud en el poema de Quevedo, ya que el autor del poema recrimina al tiempo y al destino que pasa el tiempo para todos y que algún día hay que finalizar con esto. A Saturno (mitología romana) o a Cronos (mitología griega) les pasa lo mismo y tienen miedo del propio tiempo porque, como ya he dicho, el tiempo es para todos. Saturno ve como su poder tras los años va disminuyendo y por miedo a perder su sitio entre sus hijos decide comérselos.
También podríamos decir que las tres moiras actúan aquí, dando el destino del propio Saturno y de sus hijos.
viernes, 2 de noviembre de 2012
La locura
Este tema del que hablaremos, lo vemos reflejado en muchas partes de la obra de Carmen Laforet. Como por ejemplo, éste fragmento que voy escribir:
Creí que mi tío se había vuelto loco y miré aterrada hacia la puerta. Juan había venido a oír las voces.
-¡Me estás provocando, Román! – gritó.
- ¡Tú, a sujetarte los pantalones y a callar! – dijo Román volviéndose hacia él-
Juan se acercó con la cara contraída y se quedaron los dos en la actitud, al mismo tiempo ridícula y siniestra, de gallos de pelea.
-¡Pégame, hombre, si te atreves! – dijo Román -. ¡Me gustaría que te atrevieras!
-¿Pegarte? ¡Matarte!... te debería haber matado hace mucho tiempo…
Juan estaba fuera de sí, con las venas de la frente hinchadas, pero no avanzaba un paso. Tenía los puños cerrados.
Román le miraba con tranquilidad y empezó a sonreírse.
-Aquí tienes mi pistola- le dijo.
-No me provoques. ¡Canalla!... no me provoques o…
-¡Juan! – chilló Gloria-. ¡Ven aquí!
El loro empezó a gritar encima de ella, y la vi excitada bajo sus despeinados cabellos rojos. Nadie le hizo caso. Juan la miró unos segundos.
-¡Aquí tienes mi pistola!
Decía Román, y el otro apretaba más los puños. Gloria volvió a chillar:
-¡Juan! ¡Juan!
-¡Cállate, maldita!
-¡Ven aquí, chico! ¡Ven!
-¡Cállate!
La rabia de Juan se desvió en un instante hacia la mujer y la empezó a insultar. Ella gritaba también y al final lloró.
El fragmento lo encontramos en el capítulo II en las páginas 85/86. El acto se produce después de la primera noche en la calle Aribau.
Como podemos ver, nada más empezar ya hay una fuerte pelea en la casa, las discusiones siempre están relacionadas con éstos tres personajes: Gloria, Juan y Román. Las peleas se producen desde que Román trae a Gloria de Tarragona a Barcelona. Al inicio, Juan no era así, era una persona inteligente, tranquila y muy cariñoso con Gloria.
Román antes, era una persona buena, que ocupaba un cargo alto con los rojos, pero al entrar en Barcelona se convirtió en una persona ruin que se vendía a los que le favorecieron. Por eso cambió tanto. Juan se parecía a él, también cambió, pero fue más tarde, al llegar a Barcelona posteriormente que Román y Gloria.
Gloria estaba evacuada en un pueblo de Tarragona y en enero conoció a Juan. Él se enamoró de Gloria en muy poco tiempo y se casaron temprano. Al cabo de un tiempo, Gloria se notaba que estaba embarazada y Juan decidió que Román la llevara a la calle Aribau.
La pobre Gloria al llegar, tuvo más miedo que Andrea al llegar por primera vez en esa casa, contenía en el ambiente muchísima tensión y soledad, como describió Gloria: era como el gato negro y flaco de la casa.
Por otro lado, podemos apreciar que hay diálogo, es un fragmento narrativo ya que nos narra la pelea y los sucesos en ella.
viernes, 1 de junio de 2012
Juan Ramón Jiménez (Álamo blanco)
miércoles, 18 de abril de 2012
Un hombre de ejemplo
Durante ese tiempo empezó a ver que no era justo y que para que la gente no sufriera más, aniquilaría la mafia.
Un día dio su vida para proteger a la gente de personajes como él, pero su intento fue fallido ya que el mal siempre tirunfa.
jueves, 12 de enero de 2012
domingo, 4 de diciembre de 2011
Amor prohibido
De repente, llamaron a la puerta y el Padre Galfonso acudió a su llamada. Cuando abrió la puerta se encontró a un esbelto y bien plantado hombre al que le acompañaba una cabra.
- ¿Qué desea caballero?
- Buenos días señor,
hoy solo quisiera pedirle un favor,
necesito alojamiento
para airear mis pensamientos.
a cambio de ello yo os ofrezco
esta cabra, que yo no merezco.
- Veo que es usted poeta, su propuesta es de mi agrado pero estamos en una época baja económicamente y no podremos alimentarle durante mucho tiempo.
Padre Galfonso acompañó al desconocido poeta a sus aposentos, preparados previamente por las monjas, y así fue la llegada de Bartolo al convento, en el que próximamente sufrirá un amor prohibido. Más tarde el cura reunió a todas las monjas en el claustro donde les presentó a Bartolo, su temporal compañero.
Su primera mirada fue de flechazo, no pasaba ni la luz de los rayos de aquella noche ni el ruido de los truenos entre sus ojos, la monja Eulalia evadió la mirada del poeta. Los dos se enamoraron perdidamente, pero también sabían que su amor no era posible puesto que ella era monja. Aun así se encontraban todas las noches en el desván del convento, en el cual Bartolo le recitaba los versos previamente escritos y pensados en ella, y compartían su pasión.
Todo era perfecto hasta que un día la Hermana Purificación les vio dándose un beso, la mujer no tardó ni cinco minutos en hacer que se enterase padre Galfonso, puesto que la envidia que todas sentían por Eulalia era grandiosa. Casualmente el sacerdote estaba enamorado de la joven Eulalia así que, cuando se enteró hizo reunir al poeta en el bosque a solas con él, pero antes, los enamorados decidieron escapar precipitadamente al bosque.
Galfonso va al bosque en busca de Bartolo dispuesto a acabar con él. Corrió hasta no poder más para alcanzarlos y así lo hizo. Eulalia estaba asustada y preocupada por lo que podía pasar.
- A ti Bartolo te reto, el mejor de los dos que se proclame ganador.- dijo firme i con la mirada oscura.
- Estoy dispuesto padre, que mis pecados permanezcan impunes a este reto, usted me ha retado y yo lucharé.- Bartolo miro a Eulalia.-adelante, hagámoslo.
Bartolo tenía las de perder en ese duelo puesto padre le ganaba en fuerza al poeta. Galfonso i Bartolo se batieron a un duelo a arma blanca, y a Galfonso no les costó esfuerzo alguno ganarlo. El poeta murió allí en el bosque otoñal y frio. Eulalia volvió al convento con Galfonso el cual le prometió guardar silencio de lo ocurrido y que lo que pasó en el bosque, solo quede en el bosque. Lloró durante los próximos meses pero, de nada sirvió… Bartolo ya formaba parte del Bosque Negro.
domingo, 2 de octubre de 2011
RECUERDOS
SU VENGANZA
COMIDAS RARAS




