Los alumnos de la promoción 2008-2014 expusieron en este espacio sus trabajos. Ahora, terminan el Instituto y siguen su camino. El blog se cierra pero queda como testimonio de su aprendizaje. ¡Feliz camino!
Las Bitácoras de lengua castellana tienen carácter educativo. Significan una ventana abierta de las actividades que se realizan en la asignatura, un modo de aprendizaje de la lengua y la inmersión en las nuevas tecnologías de la información. Por todo esto hemos de procurar UTILIZARLAS DE FORMA CORRECTA Y RESPETUOSA.
Se han de perdonar las faltas ortográficas y otras de expresión. Estamos aprendiendo y, por tanto, podemos equivocarnos. Los profesores van corrigiendo, pero a veces hay tantas publicaciones que no pueden seguir el ritmo de los alumnos.
martes, 29 de mayo de 2012
"El alma tenías" (Pedro Salinas)
En cuanto al contenido, el poema habla de la dificultad que creyó tener el autor para llegar al corazón de su amada, pero resultó ser un camino mucho más fácil del esperado, tanto que termina por no alcanzarlo. Por eso, inicialmente, describe paisajes y situaciones peligrosas junto con la incertidumbre de dónde hallar el alma (o corazón) de la amada y, finalmente, dice: “Me quedé por siempre sentado en las vagas lindes de tu alma”, refiriéndose a que no ha podido conseguir llegar a su corazón.
Formalmente, el poema tiene una métrica muy regular, de versos hexasílabos, una característica poco común entre la literatura de la Generación del 27, ya que los escritores optaban por aventurarse en la ruptura de cualquier estructura formal y el rechazo de la métrica que se había usado anteriormente. La rima no consta de la misma regularidad, pero riman de forma libre o asonante la mayoría de los versos exceptuando el verso 5, el 6, el 9 y el 11, que tienen rima consonante. El lenguaje del poema se basa en el uso de sustantivos y adjetivos, para describir el recorrido del autor para llegar al alma de la amada y el vocabulario no es muy complejo. Salinas es conocido como el poeta de los pronombres, ya que se caracteriza por el uso del eje “tu/yo”; un “tu” que hace referencia a su amada, a la que se entrega plenamente y un “yo” menos presente en sus poemas pero que, cuando aparece, representa el punto clave del poema, haciendo referencia directa a sí mismo, a su persona. En este poema podemos apreciar esta característica notablemente. El poeta plantea una pregunta retórica al final del poema, retratando la desesperación a que acaba sometido al no hallar aquello que busca: “¿En dónde empezaba? ¿Acababa, en dónde?” Salinas emplea también diversas figuras retóricas. Se denota la abundancia de la metáfora en los poemas de Salinas con una clara alusión al alma, como en los versos 1-2: “El alma tenías tan clara y abierta” y en los versos 18-20: “pero no tenía, de franca que era, entradas tu alma”, donde también hallamos dos hipérbatos. Hay un quiasmo en los versos 21-22: “¿En dónde empezaba? ¿Acababa, en dónde?”, dado que el interrogativo “en dónde” se encuentra al principio del primer verso y al final del segundo. Se repite una continua onomatopeya en todo el poema, con el predominio del pronombre “tu”.
Para concluir, hay que añadir que Pedro Salinas es el poeta más emblemático de su generación y también el más sentimental, ya que se aleja un poco más del vanguardismo y del mundo de los sueños y se centra en él, en su vida y su experiencia, en sus sentimientos. Aún así, busca, sin cesar y con una absoluta contemplación hacia su difunta mujer, la palabra pura para describir el inefable amor que siente por ella. Aunque su poesía sea simple y su vocabulario sencillo, es quizá la más profunda y verdadera de la literatura de la Generación del 27.
Fuente de extracción de la imagen: http://goo.gl/RQm5L
miércoles, 2 de mayo de 2012
POEMAS
HETERÓNIMO
domingo, 4 de marzo de 2012
La función de la literatura
Hay distintas definiciones técnicas del término “literatura”, unas más referentes a la literatura como medio de expresión y otras referentes al conjunto de obras literarias con algo en común, ya sea el lugar de dónde provienen, la época o el género.
Para mí, estas acepciones están relacionadas: todas las obras literarias de una nación, de una época y de un género intentan expresar o dar a entender algo al lector. Ahora bien, el lector es libre de sacar sus propias conclusiones respecto a lo que ha leído y, dependiendo de sus ideales, sus creencias y también sus sentimientos, imaginará una cosa u otra. Aún así, el escritor ha redactado su obra con una finalidad concreta, también dependiente de sus opiniones; si se trata de un escrito con el fin de ser una queja, reacción u oposición a la sociedad o a algunos ideales, lo que pretende el escritor y la finalidad son más claros y directos y, por tanto, si el lector ha comprendido bien el significado del libro, se queda sin elección posible a la hora de sacar su propia conclusión, simplemente acepta la que le propone el escritor. Los propósitos o no propósitos de críticas sociales y políticas en literatura se han dado sobre todo en épocas concretas. Por ejemplo, durante el Romanticismo se resaltaban los sentimientos, las emociones, la imaginación y la inverosimilitud y, justo después, apareció el Realismo como reacción al movimiento anterior y empezó a tratar los temas de actualidad social y política desde un punto de vista crítico y verosímil. Hoy en día, no se escribe tanto para criticar las creencias actuales, sino para evadirse de ellas y poder el lector encontrar un recóndito lugar para hacerlo en las páginas de los libros.
Concluyendo, por todo esto creo que no ha de atribuírsele a la literatura una única función o método, sino relacionarlos para hallar el objetivo final.
domingo, 5 de febrero de 2012
Manuel Vázquez Montalbán y Pepe Corvalho
lunes, 28 de noviembre de 2011
POR SENDAS VACÍAS HABREMOS DE CAMINAR
Dícese en el pueblo de Toledo que no se debe uno fiar de los limosneros. Pobres y desamparados, sí, pero también malvados. La gente habla de ellos, no por su desdicha sino por sus malas costumbres. Os contaré la historia de una adinerada familia que se quedó sin nada de la noche a la mañana.
-Papá, dime que hacen los niños chiquititos para ser como los mayores.-le preguntó Pablo a su padre-.
-¿Por qué quieres ser tú un chico mayor, Pablito? ¡No se puede crecer tan pronto! Todo a su tiempo.-respondió Antonio sabiamente.
Pablo no quedó satisfecho con la respuesta de su padre y se fue a indagar por su nuevo pueblo, Toledo. Su familia se había mudado porque habían comprado tierras allí. El niño no encontraba ningún amiguito con quién jugar y se sentó en una acera a esperar la hora de la comida.
-Hola, ¿quién eres tú? ¿Eres nuevo aquí?-le preguntó un chico que pasaba por allí.
-¡Hola! Sí, soy nuevo. Me llamo Pablo Echevarría y ahora vivo aquí, en esa casa del bosque, pero hace poco vivía en Madrid. Lo que pasa es que mis padres querían venir aquí porque han comprado tierras de cultivo y no encuentro más niños como yo y no sé con quién jugar y me aburro y…
-¡Vale! ¡Vale! ¡Más despacio! ¿Has oído, camarada? ¿Has oído eso?-dijo el otro chico, dibujándosele una sonrisa en los sucios pómulos.
-¡Vaya si lo he oído!-respondió el otro, con gran admiración.
-¿Puedo ser vuestro amigo?-insistía Pablito.
Ignorando al niño, los dos chicos se reunieron y decidieron que esta podría ser una buena presa. Se dirigieron ahora a Pablo más amablemente que antes.
-Chico, no es para uno fácil ser como nosotros, ¿sabes?
-¿Qué es lo que debo hacer? ¡Haré lo que me valga el alma! ¡Yo quiero ser un chico mayor como vosotros!-gritaba el niño.
-¡Hay que ser valiente! Muchas historias tu padre no te ha contado, veo. Historias de valerosos caballeros que por un bosque oscuro y lúgubre van y con el mismísimo diablo se topan. ¡Sí, bien has oído, pequeño! ¡Con el mismísimo diablo! Muerte éste les da a los pobres insensatos; y allí yacen hasta que a mejor vida ascienden. Poco no les costará poco al Cielo llegar, pues allí se pudren poco a poco… Caen sus gotas de sangre de una en una, como el rocío cae de un pétalo de rosa roja-relataba Diego, uno de los limosneros, contemplando con furor la asustada cara del niño.
-¡Bueno ya basta! ¡Basta ya he dicho, Diego! ¿Es que quieres asustar a nuestro amiguito con tus historias?-le frenó el otro.
-Bien, bien, creo que he oído suficiente, ¿me podéis decir que es lo que debo hacer?-preguntó con mucho interés.
Empezaron los dos chicos a explicar, con expresión desinteresada, la prueba que debía Pablo superar para ser tan mayor como ellos. ¿Demostrar querría Pablito su atrevimiento y su valentía?
-De acuerdo, lo haré-. Respondió finalmente el niño, sin pensar en las consecuencias a que la prueba podría llevar.
-¿Oíste mi fiel amigo? ¿Oíste bien esto? ¡Lo hará, lo hará!
-¡Válgame el Cielo! ¡Va a hacerlo! ¡Hurra por el niño! ¡Hurra por Pablito!-farfullaban ambos felizmente.
Se extrañaba Pablito del entusiasmo que mostraban sus nuevos amigos, pero poco esto le importó y la prueba sin titubeos aceptó. Se trataba de demostrar gran valentía con malas acciones. Consistían estas acciones en robar. ¡Oh sí, robar! ¡Robar a tu propio padre! ¿Qué clase de chicos utilizaban a un indefenso niño para un atraco? ¡Seis años tenía Pablito cuando a su padre sin dinero dejó! Y vaya si le dejó sin nada.
Esa noche por un oscuro bosque caminaba el niño empujado por los chicos mayores. Con un rosal de agujas puntiagudas se topó y un trozo de su cara camisa se le quedó enganchado en una zarza del tallo. Sus dos acompañantes de dieron cuenta del agujero de su camisa, pero callados se quedaron para que nunca se supiera que habían sido ellos y, así, poder culpar a Pablo. Llegaron a la casa y el escurridizo y pequeño cuerpo del niño se metió por una rendija de la verja. Cogió todas las joyas, los billetes y las monedas que pudo encontrar y salió por pies.
Terribles es decir poco para los días que vinieron después del robo. No se volvió a saber nada de los limosneros y los Señores Echevarría sin habla se quedaron al saber el mal que su hijo a su vida había traído. Estas palabras pronunciaron al enterarse de la nueva:
Si la voluntad de Dios ha querido que mi hijo siga el mal camino, ¡que así sea! No deseo más que Dios se haya equivocado-. Dijo la Señora Echevarría.
¡Dios no se equivoca, Pilar! ¡Dios no se equivoca! Así ha querido a nuestro hijo crear y así será nuestra vida de ahora en adelante. Por sendas vacías andaremos y en un lecho de paja dormiremos. ¡Y comer! Tan básica y tan inalcanzable será esta necesidad-. Dijo el Señor Echevarría.
4
domingo, 13 de noviembre de 2011
FRAGMENTO DE TEATRO
ACTO II
ESCENA II
ANTONIA. ¿Qué es lo que escondes debajo de esa saya?
MARÍA VICTORIA. Nada que deba incumbirte, madre.
ANTONIA. ¡Oh lo que una madre, que todo el cariño y amor que posee emplea en su amada hija, ha de soportar!
(Irrumpe furiosa Doña Esmeralda de Castro en la cocina.)
DOÑA ESMERALDA. ¡Vuestras voces oigo desde mi dormitorio! Hagan el favor de callar ya, por piedad.
ANTONIA. Disculpe Mi Señora, entienda usted, una madre a su hija ha de educar.
DOÑA ESMERALDA. Temo tener una visión diferente a la suya de lo que llama “educar”. Buenos días.
(Doña Esmeralda sale de la cocina con paso indignado.)
MARÍA VICTORIA. Temo tener yo también otra visión de lo que llamas “educar”, madre.
ANTONIA. ¡Ay, hija mía, cuánto te queda todavía por aprender!
MARÍA VICTORIA. ¡No de ti, dirás!
ANTONIA. ¿De quién sino? ¿De ese bobo del cochero? ¡Válgame el cielo!
MARÍA VICTORIA. ¡Por ejemplo!
ANTONIA. ¿Cuándo entenderás que no podéis estar juntos? ¿Cuándo, hija mía, cuándo? ¡Espero que no sea demasiado tarde el momento! Que Dios te bendiga, mi niña.
MARÍA VICTORIA. La bendición de Dios ya me ha sido concedida con el amor que me ha hecho descubrir.
ANTONIA. Dios no hace pagar justos por pecadores, así que espero no tener que morir por ti, insensata. Todo lo que sé enseñártelo he creído, pero de nada me ha servido.
MARÍA VICTORIA. ¡Un error has cometido, encerrándome en esta jaula, sin dejarme volar hacia mi querido!
jueves, 27 de octubre de 2011
Comidas raras

ELIXIR DE AGLIO AL HUEVO POCHÉ
Tiempo de preparación: 20 minutos
Receta económica y fácil.
Ingredientes (4 personas):
-1 cabeza de ajos
-Sal
-Pimentón
-4 huevos
-Agua
-Aceite de oliva
-Pan del día anterior
Preparación:
1-Calentar el agua con una pizca de sal.
2-Trocear el pan para que parezcan picatostes y freírlo en una sartén con un poco de aceite de oliva, vigilando que no se queme.
3-Freír el ajo en otra sartén con aceite y, cuando esté dorado, añadir una cucharadita de pimentón.
4-Echar la mezcla en el agua hirviendo.
5-Remover hasta que vuelva a hervir y añadir los picatostes.
6-Batir bien los huevos y verterlos poco a poco en la mezcla.
7-Remover bien hasta que el huevo queda prácticamente deshecho.
Foto: http://goo.gl/sG08E
Recuerdos
Sin duda alguna, uno de los mejores recuerdos de mi vida es mi infancia en Menorca, con mis padres. Ahora ya no es lo mismo ni lo disfruto como antes, incluso me aburre ir cada dos años, pero desde que nací hasta los ocho años o así, me lo pasaba en grande. Los tres juntos en esas playas vírgenes que entonces no estaban tan llenas de gente, haciendo enormes agujeros e imaginándome yo que llegaría a tocar el centro de la Tierra, enterrándonos en la arena, jugando con la pala y el rastrillo, mi padre haciéndome aguadillas en el mar… Y, sobre todo, disfrutando como la enana juguetona y cariñosa que era.
Inventa un final para la historia
Mi bisabuela dice que jurar sobre la tumba de alguien es totalmente inquebrantable, y así será.
Como supuse, mi padre no ha vuelto a casa esta noche, se ha quedado a dormir en casa de Beatriz y no me parece del todo mal, es más, me alegro por él. Lo de mi bisabuela lo digo porque esta noche ha llamado, como cada primer día del año, y me he acordado de que siempre protesta cuando papá jura por un difunto, y más aún en vano.
Esta mañana me he levantado muy temprano, el recuerdo de esas dichosas cintas y todo este embrollo no me deja dormir. Debo buscarle una solución a esto o pasaré la mitad de mis días tomando tilas antes de ir a la cama. Al llegar mi padre a casa, lo primero que le pregunto es si aún conserva el número de César:
-¿Para qué lo quieres? Entre este chico y tú hay algo más que una simple relación profesional, ¿verdad?
-No papá, de verdad, algún día te lo explicaré pero hoy no es el momento y no quiero arruinarte la mañana. Por favor, díctamelo.
Grabado y regrabado el número en mi agenda, marco: 669456735. Piiiii-piiiii-piiiii, alguien lo descuelga.
-¿Diga?
-¿César? ¿Eres tú?
-Sí, ¿quién es?
¡No me reconoce! Tengo experiencia en engañar a la gente y que confíe en mi, sé manipular bien a las personas. Ha llegado el momento de devolvértela, Zambrana.
-Soy Elisa, sé que todo se complicó y bueno… al fin y al cabo, debo admitir que tus últimas palabras me marcaron, tenías razón, de no ser por ti no hubiese llegado a tener semejante nivel. Por eso mismo me gustaría aprender más junto al mejor y, dada mi posición privilegiada en tu ranquin de estrellitas, me gustaría volver a bailar… contigo.
-Siento tanto lo ocurrido Elisa, créeme… Me encantaría que volvieras a bailar y más junto a mí. Ahora tengo que marcharme un par de días a París otra vez, pero mi sala de ballet siempre tendrá las puertas abiertas para ti, ya lo sabes. Cuando vuelva empezaremos de nuevo.
Ese “empezaremos de nuevo” me suena demasiado personal y no puedo evitar una cierta tentación a pensar en él como algo que no es y que nunca será. Todo es perfecto, César se marcha y deja la casa libre. Voy a llamar a Mario, seguro que desea vengarse a toda costa del hombre del que, creo yo, estuvo enamorado una vez. Por cierto, ¿qué cuernos tiene que hacer César en París? Bueno, en realidad tampoco me importa…
Nada salió como estaba previsto, a diferencia de César, Mario y Elisa no son especialmente agudos en la traza de un buen plan. Julio César Zambrana les estaba esperando sentado en una butaca de su amplio salón cuando asaltaron la casa. Ya no hubo nada que hacer, y César se salió con la suya.
Ya dice Doña Antonia que eso de “La bondad siempre triunfa” es una absoluta mentira. En la vida real, el mal es el que lleva las riendas, el que manipula, el que utiliza el bien a su antojo y el que gana. Por cierto, Doña Antonia es la bisabuela de Elisa.
domingo, 25 de septiembre de 2011
PASTEL DE NARANJA

Tiempo de preparación: 20min
Tiempo de cocción: 30min
INGREDIENTES(6 personas)
-3 huevos
-1 vaso de azúcar
-1 naranja rallada
-2 naranjas exprimidas
-1 vaso de aceite
-1/4 de harina
-1 sobre de levadura
-azúcar glas
PREPARACIÓN
1. Bate los huevos con el azúcar.
2. Ralla una naranja.
3. Exprime dos naranjas y mezcla todo.
4. Añade un vaso de aceite, 1/4 de harina y la levadura.
5. Mezcla todo y ponlo en el horno previamente calentado.
6. Saca el pastel en 30 minutos y espolvoréalo con azúcar glas.
miércoles, 27 de abril de 2011
Copla XXXIV
domingo, 24 de abril de 2011
ORFEO Y EURÍDICE

Este cuadro es de Jean-Baptiste-Camille Corot, un pintor de nacionalidad francesa muy destacado en el romanticismo. Se encuentra en el Museum of Fine Arts de Houston, Texas.
El pintor ha retratado un momento del mito de Orfeo, el cual enamoró a su esposa Eurídice y durmió a Cerbero con la música de su arpa. Aunque no es una pintura renacentista, ya que es del siglo XIX, se percibe en ella el interés por la cultura grecolatina y por la mitología. Durante el Renacimiento también se representaba la naturaleza y el amor, como aparece en la pintura: los árboles vestidos de verde, las ninfas a la orilla del río cristalino y Orfeo rescatando a Eurídice del inframundo, hecho que no consiguió.
Podemos relacionar el cuadro con la égloga de Garcilaso del dosier de literatura, en la que también se adorna el paisaje y aparecen ríos, árboles y amor.
Fuentes: http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/pintores/1634.htm http://www.artchive.com/artchive/C/corot/orpheus.jpg.html
LAZARILLO

Este cuadro es de Luis Santamaría, un pintor que acudió presentando esta obra a varios certámenes artísticos celebrados durante las dos últimas décadas del siglo XIX i la inicial del siglo XX. Se encuentra en el museo de Almería.
El pintor ha captado un momento concreto de la novela anónima en la que se basa el cuadro: La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades. No es una obra renacentista, ya que es de finales del siglo XIX, pero está basada en una importante novela del Renacimiento.
En la imagen aparece Lázaro (el Lazarillo de Tormes) intentado beber, con una pajita, un poco del vino que tomaba cada día el ciego. Al final, el ciego le pilló y le azotó para luego limpiarle las heridas que le había causado con un poco de vino, pronunciando la frase: "¿Qué te parece, Lázaro? Lo que te enfermó te sana y da salud".
El mismo texto en que se basa la pintura podemos encontrarlo en el fragmento del Lazarillo de Tormes, del dosier de literatura.
Fuente: http://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/agosto_06/29082006_02.htm
domingo, 10 de abril de 2011
Elegía a Ramón Sijé
A, reflexiones sobre la violencia.
La violencia se presenta de muchas maneras, ¿ejemplos? Los azotes o castigos que le imputa un padre o madre a su hijo, como es el caso de Raúl y de El Bola, la violencia de género: el hombre se cree superior a la mujer (en la mayoría de los casos), y utiliza su condición de macho, más fuerte, para darle lecciones a su pareja. También está lo que se llama “bulling”, que puede llegar a ser violento. Todo esto sucede en círculo, es como una cadena. Por ejemplo, en el caso de la violencia de género, un miembro de la pareja acumula tensiones y las comienza a pagar con el otro miembro, esto va sucediendo poco a poco, a veces durante años, y se convierte en una costumbre, algo natural. La pareja intenta hacer caso omiso y no decir o hacer cosas que puedan molestar al otro para que no reaccione con malos tratos. Pero esto solo le lleva a lo contrario: como la pareja no le hace enfadar, él o ella se siente frustrado y empiezan los malos tratos, así consigue que la pareja reaccione, se sienta mal. Es perverso, ya que “disfruta” viendo sufrir al otro. En ambos casos, el de Raúl y el de El Bola, no es de violencia de género de lo que se trata, sino de violencia familiar. El padre ejerce los malos tratos sobre el hijo, a modo de educación. Creen que esa es la manera de educar a un hijo. Yo no lo creo así, pero antaño era más usual dar algún que otro azote al hijo para que aprendiera la lección. Actualmente, eso se podría denunciar. El padre de Raúl quiere organizar el futuro de su hijo para que sea como él, igual de estricto y frío, y así de bien los consigue, acaba convirtiéndole en un loco asesino, y todo gracias a sus castigos. Raúl mata a su padre, cosa que no es de extrañar.
sábado, 5 de febrero de 2011
MILAGRO IX (comentario de texto)
FÁBULA DEL ALANO QUE LLEVABA UN TROZO DE CARNE EN LA BOCA (comentario de texto)
martes, 11 de enero de 2011
MONÓLOGO

Aún quedan un par de horas para que toquen las cinco y media en el viejo reloj de mi abuela. Hoy no he ido a comer a mi apartamento porque no tenía ganas de hacerme la comida. Estaba demasiado nervioso. Mi abuela es la mejor cocinera del mundo, así que motivo de más. El fastidio es que no tiene internet, cosa que yo no había pensado. Laura y yo quedamos en enviarnos una foto de cada uno por el chat de la web un ratito antes de la cita. Todavía no la he visto nunca, ni ella a mí, porque siempre me dice que no quiere que nuestro aspecto físico influya en la relación. A mí me pareció bien. Eso me demostró que, al menos, no era de esas que si no tienes unos exuberantes músculos, no te hacen ni caso. ¡Puf, qué fastidio! Tendría que bajar al locutorio de abajo para conectarme a la web.
Antes de eso, me tengo que vestir. Vale, ya sé lo que me voy a poner. Mi abuela dice que los pantalones bajados están pasados de moda y que me ponga unos ajustados para marcar. Está un poco loca, lo sé. Pero en fin, como la quiero tanto, me pondré esos pantalones apretados solo para hacerla feliz. ¡Espero que a Laura le gusten! Los combinaré con una camiseta suelta y mis deportivas nuevas. Ya me he duchado y vestido.
Bien. Ahora solo me queda bajar al locutorio y ver a mi princesa. Soy un romántico. Ya a quiero y ni siquiera la he visto aún.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
DESCRIPCIÓN. CALA PILAR

No hay lugar como Menorca. Tranquilo, limpio, natural. Siempre me ha encantado. Cuando era niña me encantaba jugar en la arena de sus playas vírgenes, ir desnuda y sentir el viento de Tramuntana. Ahora ha cambiado un poco la cosa. Cada vez hay más turistas y está más contaminada, más artificial. Pero esos lugares escondidos, esas playas no tan turísticas, siguen ahí. Cala Pilar es un buen ejemplo de ellas. Está completamente vacía. Nadie, excepto algunos excursionistas menorquines, va a esta playa. Hay que recorrer una hora de camino a pié, y no precisamente llano. Rodeada de pequeños montículos i colinas, Cala Pilar entra en la isla. Los pocos que van, suelen embadurnarse el cuerpo de la arcilla que compone los montículos. Se dice que es muy sano para la piel. Es una playa realmente muy pequeña. Al entrar en el agua, hay piedrecitas. Esto es señal de que poca gente ha pisado esa arena, y no se han deshecho. Bien entrado en el mar, sientes la frialdad del agua. Es muy estimulante. Por sus cristalinas aguas nadan un montón de peces. Si los peces nadan en éstas aguas, es señal de que están limpias. En el lado derecho de la playa, hay un arrecife con todo tipo de animales y plantas acuáticas. Es una verdadera playa menorquina virgen.
