Adonis Gutiérrez era de familia muy adinerada, un hombre muy romántico, libre y victima de sus pasiones, así como estaba locamente enamorado de una bella pueblerina llamada Madeline Carrasco.
La economía de la familia Carrasco era bastante baja, a Adonis al parecer no le importaba.
Adonis: Oh! Bella Madeline, ¿cuando nuestro amor podrá ser posible sin ser escondido?
Madeline: Mi señor, nuestra familia no aceptaría que nuestro destino se uniese.
Adonis (con una voz dolorida): ¡Fuguémonos lejos!
Madeline: Mi señor pero… ¿cómo?
Adonis: No importa! Todo lo doy por mi bella doncella.
Madeline( decía con una voz temblorosa): Mi señor…
La pueblerina Madeline no estaba segura de dejarlo todo e irse con su amor prohibido, su familia no lo consentiría.
Adonis si, él estaba dispuesto a dejarlo todo, dar e incluso su vida por ella, locamente enamorado estaba.
Madeline hablando con su padre acabó tristemente decepcionada.
Madeline: Padre, Adonis el señor del pueblo y yo..
Sr Carrasco: ¡No siga mi hija! ¡No siga!
Madeline: Padre, usted no lo entiende, lo nuestro es de verdad.
Sr Carrasco: ¡He dicho que no siga!
Madeline estaba muy ofendida, su señor padre no entendía, no quería comprender su amor con Adonis.
Madeline quedó rendida en los brazos de su amado.
Madeline: Padre nos prohíbe nuestro amor, mi señor.
Adonis: No… no me llame mi señor, doncella.
Madeline: Pero…
Adonis: ¡Pero nada! ¡Vayámonos! Vayámonos lejos de aquí y no volvamos.
La pueblerina como una descontrolada empezó a llorar.
Madeline: Yo le amo mi querido, pero lo nuestro no es posible.
Decidió el hombre que si su amor no le respondía, el no estaba dispuesto a seguir viviendo.
Adonis (decepcionado): Mi querida doncella, por amor lo que haga falta, todo lo doy por vos. Indispuesto estoy a seguir sufriendo, si tú no eres para mí, no deseo seguir con vida.
Madeline (llorando): Mi señor, ¡No!
Se suicidó, delante de ella, se quitó la vida, no quería seguir sin Madeline a su lado.