Las Bitácoras de lengua castellana tienen carácter educativo. Significan una ventana abierta de las actividades que se realizan en la asignatura, un modo de aprendizaje de la lengua y la inmersión en las nuevas tecnologías de la información. Por todo esto hemos de procurar UTILIZARLAS DE FORMA CORRECTA Y RESPETUOSA.

Se han de perdonar las faltas ortográficas y otras de expresión. Estamos aprendiendo y, por tanto, podemos equivocarnos. Los profesores van corrigiendo, pero a veces hay tantas publicaciones que no pueden seguir el ritmo de los alumnos.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Teatro romántico

(Se encuentran en la buhardilla de la casa de Pablo Cortés, éste y su prometida)
Claudia de la Fuente: bien, Pablo, como Olimpia le ha dicho, tengo que comunicarle algo…
Pablo Cortés: ¿Y que será, lo que tiene que comunicarme? ¡Ay! Si usted supiera la noche que he pasado, pensando que importante noticia va a darme…
Claudia de la Fuente: le aviso que no sé cómo se lo tomará…
Pablo Cortés: ¡Dígamelo ya!
Claudia de la Fuente: bien, se lo diré sin pensamientos…
(Se oyen unos ruidos, cómo unos pasos hacia la habitación)
Claudia de la Fuente: ¡estoy embarazada! ¡Ay…que será de mi!
(Entra Antonio Cortés)
Antonio Cortés: ¡Oh! Señorita, no pretendía molestar, pero al oír esto debo intervenir en la conversación.
Pablo Cortés: ¡Válgame el Señor! Y, padre, seria de mi agrado que no se metiera en conversaciones ajenas.
Antonio Cortés: ¡Debo meterme! Como buen católico que soy, debo informar a la santa iglesia de esta buena noticia.
Claudia de la Fuente: ¡Pero no, usted no puede, su hijo y yo no estamos casados y nos perseguirán!
Pablo Cortés: ¡Que digan lo que quieran! Tendré un hijo, y después me casaré; si más no, estamos prometidos…
Antonio Cortés: ¡Pepa, venga para aquí!
(De repente, aparece Pepa, con Fausto de la Fuente y Teresa)
Pepa: siento mucho que tengan que enterarse de esta manera, pero su hija está embarazada, ¡de mi hijo, y no están casados!
Teresa: ¡Oh, hija mía! Pero, ¿cómo se le ocurre dejarse llevar de tal manera a llegar a este punto?
Fausto de la Fuente: ¡huir, huir rápido que si no os cogerán!
(Días después, aparece Olimpia Herrero por la casa)
Olimpia Herrero: discúlpenme, pero tengo que darles una mala noticia…
Claudia de la Fuente: ¡Oh, Dios Santo! ¿Con que nos sorprenderá ahora?
Olimpia Herrero: es el cura. Alguien le dijo de escondidas que usted tendría un hijo de Pablo y que no están casados…
Pablo Cortés: ¡Esto es indignante, no entiendo como la gente habla así!
Olimpia Herrero: el caso es, que quieren su cabeza señor Pablo.
Claudia de la Fuente: ¿¡Que quieren qué!?
Olimpia Herrero: su cabeza señora Claudia, ¡le han condenado a muerte!
Pablo Cortés: Señor, ¿por qué nos hace esto? No le deseamos ningún mal…
(Aparece el cura)
Cura: ¡ahí está, deténganlo!
Claudia de la Fuente: ¡no, no lo lograran! ¡Antes tendrán que detenerme a mí! ¡Escapa, mi amor, no te preocupes por mí, escapa!
(Pablo de la Fuente salta por la ventana)
Cura: no conseguirá escapar de esta, ¡se las verá con el Señor!
(Claudia de la Fuente se va hacia su casa, coge un papel y empieza a escribir una carta, una para su prometido y otra para su familia, en la que explica que se irá a Inglaterra en barco para dar a luz a su hijo Pedro, y que allí se encontrará con su prometido)
Claudia de la Fuente: señor, dame fuerzas y esperanza para que todo esto salga bien y pueda disfrutar de la familia que se me merece.
(5 días después, Claudia de la Fuente se embarca camino hacia Inglaterra. Meses después Claudia recibe una extraña e inesperada visita de Olimpia)
Claudia de la Fuente: ay, Olimpia Olimpia… ¿Qué noticia me traes hoy? La última vez que la vi, empezó a desmontarse mi vida, espero que, esta vez no suceda así…
Olimpia Herrero: su futuro marido, ha muerto.
Claudia de la Fuente: ¡No, no, no!
Olimpia Herrero: lo lamento señorita de la Fuente, pero quiero que sepa que murió de camino a Francia, sus ojos brillaban al saber que en días la vería, pero era uno contra mil, y se hicieron con él. Le condenaron a muerte, y así murió.
Claudia de la Fuente: ¡ay, mi alma! Mi alma se va rompiendo a pedacitos a poco a poco, y mi pequeño Pedrito tiene apenas un año y no ha conocido a su padre! No sé qué será de nuestras vidas…
Imagen extraída de: http://goo.gl/l293V

No hay comentarios: