NADA, la amistad
En este comentario hablare sobre la relación que tienen Ena
y Andrea. Al realizar este análisis se puede observar que tenían muy buena
relación desde que se conocieron y por eso acabaron siendo mejores amigas, pero
por según que circunstancias hubo alguna discusión entre ellas pero acabo
resolviéndose gracias a que su relación era verdadera por lo que hemos podido ver a lo
largo de la novela.

“Al día siguiente fue Ena la que me rehuyó en la
Universidad. Me había acostumbrado tanto a estar con ella entre clase y clase
que estaba desorientada y no sabía qué hacer. A última hora se acercó a mí.
- No vengas esta tarde a casa, Andrea. Tendré que salir…
Lo mejor es que no vengas estos días hasta que yo te avise.
Yo te avisaré. Tengo un asunto entre manos… Puedes venir a buscar los diccionarios…
(porque yo, que carecía de textos, no tenía tampoco diccionario griego, y el
latín, que conservaba del Bachillerato, era pequeño y malo: las traducciones
las hacía siempre con Ena)… Lo siento –continuó al gcabo de un momento, con una
sonrisa mortificada-, tampoco voy a poder prestarle los diccionarios… ¡Qué
fastidio! Pero como se acercan los exámenes, no puedo dejar de hacer las
traducciones por la noche… Tendrás que venir a estudiar a la Biblioteca… Créeme
que lo siento, Andrea. “
El fragmento se sitúa en la segunda parte de la novela,
justo al principio del capítulo XIII
(página 182). En este fragmento nos explica la discusión que tuvo Ena y
Andrea, todo empezó porque Andrea llevaba unos cuantos días sin comer, esa
falta de hambre hizo que tuviese mal actitud con su mejor amiga Ena y provocó
su enfado. Cuando Andrea regreso a su a casa, Antonia le dijo que Ena había venido
y que estuvo toda la tarde con Román en el salón. Al entrar se encontró a Román
tocándole el piano mientras ella le escuchaba como con sentimiento, pero cuando
Andrea abrió la puerta Román dejo de tocarlo inmediatamente y Ena se levanto a
saludar con un tremendo abrazo a su mejor amiga. Justo después cogieron y se
fueron tanto uno como otro. A los días Ena le dijo a Andrea que no pasara por
su casa durante un tiempo que tenia cosas que hacer. Después de este fragmento
viene cuando Andrea y Ena hablan, y Ena le dice a Andrea que no debe avergonzarse
de su familia y acabó disculpándose sobre todo lo que le dijo. Lo bueno es que
por mucho que pareciese que Ena y Román estaban de un modo cariñoso, al final
de la novela observamos que todo era un plan de Ena para humillarle y lo hizo
para vengarse de lo que le hizo sufrir a su madre. Podrías definirlo como amor
entre madre a hija.
<<Hay trabajo para ti en el despacho de mi padre,
Andrea. Te permitirá vivir independiente y además asistir a las clases de la
Universidad. Por el momento vivirás en casa, pero luego podrás escoger a tu
gusto tu domicilio, ya que no se trata de secuestrarte. Mamá está muy animada
preparando tu habitación. Yo no duermo de alegría>>
Este fragmento pertenece a la tercera parte de la novela, en el capítulo XXV (página 302). Este fragmento pertenece a un trozo de la carta que le envió Ena a Andrea para que se fuese a vivir con ella a Madrid porque allí ya tenia trabajo y podía estudiar a la vez. Andrea tras leer la carta y sufrir la muerte de su tío decidió irse con Ena.
En estas escenas son muy importantes sobre todo Andrea y
Ena, por una segunda parte Ramón al ser humillado y por otra seria la familia
tanto de una como de otra.
En el primer fragmento del que os he estado hablando, tiene
un pequeño dialogo y podemos observar que es una narración porque no nos está
describiendo nada ni nadie sino que nos está narrando unos hechos.
El segundo fragmento no tiene dialogo pero también es una narración,
justo es un trozo de la carta que le envía Ena a Andrea.
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