Las Bitácoras de lengua castellana tienen carácter educativo. Significan una ventana abierta de las actividades que se realizan en la asignatura, un modo de aprendizaje de la lengua y la inmersión en las nuevas tecnologías de la información. Por todo esto hemos de procurar UTILIZARLAS DE FORMA CORRECTA Y RESPETUOSA.

Se han de perdonar las faltas ortográficas y otras de expresión. Estamos aprendiendo y, por tanto, podemos equivocarnos. Los profesores van corrigiendo, pero a veces hay tantas publicaciones que no pueden seguir el ritmo de los alumnos.

lunes, 4 de octubre de 2010

Bitácora de los de 3º: Las chicas de alambre

Al día siguiente me levanté muy decidido y con las ideas muy claras. Quise llegar lo antes posible a Barcelona, pero primero me despedí de Vania:

  • Vanessa, he decidido que voy a publicar todo lo que he escrito, porque no he desobedecido a mi madre, pero de alguna manera me las ingeniare para que no te molesten.

  • Muy bien, como quieras, yo no soy quien para decir lo que tu hagas, confío en ti. ¿Pero no prefieres quedarte unos días?

  • No gracias, quiero volver pronto alguna vez te vendré a visitar.


Después de un viaje larguísimo llegue a Barcelona de noche y lo primero que hice fue llegar a casa, la echaba de menos. Encontré a Sofía en el sofá medio dormida y de repente se levantó y me dio un gran abrazo. Me dio las gracias por darle ese trabajo y que nadie se porto también conmigo. Después llamé a mi madre diciéndole que ya había llegado y que mañana le daría todos los informes pero que no le iba a decir nada hasta mañana que le quiere dejar con la intriga. Al día siguiente todas las pruebas y todo las entregue. Mi madre estaba alucinando del reportaje que hice pero le dije que sobretodo intenté que los lectores tengan compasión de Vania y que le dejaran en paz. Después de un día duro, cuando llegué a casa me encontré a Sofía preparando la comida y poniendo los platos. Yo estaba muy sorprendido, y después me preguntó que si quería salir con ella, yo dije que si. Tambien me confesó que lo de ser modelo lo dejaría y que solo se centraría en su trabajo.

A la mañana siguiente salio nuestra revista a la venta. Fue un exitazo, salio por todos los medios de comunicación y conmovió a todo el mundo.

Una semana más tarde me llegó una carta de Vania diciendo que todo le iba bien, que fue muy poca gente ha visitarla y que algún día pasaría por Barcelona.

1 comentario:

Alicia dijo...

Está bien, excepto algún error aislado de acentuación.