(A media noche, en el bosque en la orilla de un lago oscuro y siniestro)
Doña María: Pedro, mi padre me ha prohibido volver a verte, porque nuestro amor es imposible, eres mayor que yo. A ojos de mi padre sois un hombre seductor y nunca debería haberos conocido.
Don Pedro: María yo os amo, quiero vivir mi vida a tu lado, no importa lo que diga vuestro padre, mi vida sin vos hubiera sido triste y solitaria. Tras estos últimos meses a vuestro lado se lo que siento por vos y que daría mi vida si fuera necesario.
Doña María: Pedro, no es tan fácil como creéis, él amenaza con mataros, y antes de que eso ocurriera preferiría vivir sin vuestro amor y sin vuestra presencia a pensar que por mi culpa estáis muerto.
Don Pedro: Tranquilízate María, yo mismo iré a hablar con vuestro padre y a decirle lo que siento por vos, arriesgare mi vida por salvar nuestro amor, porque vos sois la persona más importante en mi vida y siempre lo seréis.
Doña María: No por favor, os lo ruego no vayáis a hablar con mi padre, no podría vivir sin vos.
Don Pedro: María, voy a hacerlo y vos no podréis impedírmelo, quiero vivir a vuestro lado, para siempre y me da igual lo que diga vuestro padre, me enfrentare a él.
(Don Pedro se fue de aquel bosque dejando a Doña María sola al lado del bosque, que lloro hasta quedarse dormida)
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