Las Bitácoras de lengua castellana tienen carácter educativo. Significan una ventana abierta de las actividades que se realizan en la asignatura, un modo de aprendizaje de la lengua y la inmersión en las nuevas tecnologías de la información. Por todo esto hemos de procurar UTILIZARLAS DE FORMA CORRECTA Y RESPETUOSA.

Se han de perdonar las faltas ortográficas y otras de expresión. Estamos aprendiendo y, por tanto, podemos equivocarnos. Los profesores van corrigiendo, pero a veces hay tantas publicaciones que no pueden seguir el ritmo de los alumnos.

martes, 8 de noviembre de 2011

Teatro Romántico

Antonia. (Exclama preocupada) ¿Lo has oído? Deberíamos volver mi señor.

Don Pablo. No me llame mi señor, recuerde que es usted mi amante, yo le debo el mismo respeto pero no por el Don que lleva delante mi nombre y la carencia de Doña que el suyo lleva, debe tratarme de manera distinta.

Antonia. (Dice persistente) Creo que hay algo allí junto a ese árbol. Nuestra huida ya no me parece tan buena idea.

Don Pablo. No diga tonterías, yo la amo y usted a mi también, nada lo detendrá.

Entonces, surge una figura de entra los arbustos, una figura delgada, encapuchada.

Antonia. Dios me perdone Don Pablo, he pecado y ahora me tocara pagar penitencia.

Figura. Acércate muchacho, no te aré ningún daño. (Dice de entre los arbustos con voz ronca y misteriosa refiriéndose a Don Pablo.)

Don Pablo. ¡Exijo que me diga quién es o tomare represalias!

Antonia. No Don Pablo, debe de ser un castigo divino, déjele en paz, se lo suplico (dice entre llantos).

Figura. Mi presencia en este lugar a estas horas de la noche no os debe de asustar, pues cada día en vuestras mentes habito y no notáis que existo. Me llamo conciencia y vengo a anunciaros a ambos que seréis castigados.

Antonia. Lo ve Don Pablo, le dije que no fue buena idea…

Don Pablo. No temáis amada, no es más que un simple pastor gastando una inocentada. Figura que aparece entre las plantas, déjeme paso o su desobediencia morirá junto a su cuerpo.

Figura. Allá se haga su voluntad pero ya verá, un día, se acordará de mi.

La figura no se mueve y Don Pablo, sin pensarlo dos veces la atraviesa con un puñal. Antonia, asustada por lo que su amado había hecho, intenta ayudar a esa figura, pero cuando se dirige a donde están ellos dos, se da cuenta de que Don Pablo ya no es Don Pablo. Ahora su querido se ha convertido en un frágil saco de huesos. Y la figura que apenas cinco minutos antes aparecía entre los arbustos, ahora ya no estaba.

Antonia. Dios me perdone por esto.

En un deseo precipitado por desaparecer, coge el puñal con el que Don Pablo mató a conciencia, y se lo clava directamente a su cuerpo ya frío y asustado.

No hay comentarios: