Las Bitácoras de lengua castellana tienen carácter educativo. Significan una ventana abierta de las actividades que se realizan en la asignatura, un modo de aprendizaje de la lengua y la inmersión en las nuevas tecnologías de la información. Por todo esto hemos de procurar UTILIZARLAS DE FORMA CORRECTA Y RESPETUOSA.

Se han de perdonar las faltas ortográficas y otras de expresión. Estamos aprendiendo y, por tanto, podemos equivocarnos. Los profesores van corrigiendo, pero a veces hay tantas publicaciones que no pueden seguir el ritmo de los alumnos.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Teatro Romántico

-MIGUEL DE CASTELLÓN. ¿Cómo osas tal cosa?

-PEDRO. Señor, mis disculpas, pero Don Emilio tiene razón.

-MIGUEL DE CASTELLÓN. ¿Te he pedido tu opinión? ¡Retírate!

-PEDRO. Sí mi señor.

Pedro se va de la sala cabizbajo.

-DON EMILIO. Me tienes anonadado, Miguel, ¿desde cuándo te convertiste en tal cosa?

-MIGUEL DE CASTELLÓN. ¡Basta de decir blasfemias! o juro por dios que sin cabeza acabarás.

-DON EMILIO. Parece que vine en vano, me voy, no quiero formar parte de vuestra utopía, me iré sin dejar rastro, jamás volveréis a verme en vida.

-MIGUEL DE CASTELLÓN. Sin vida acabarás si no me dejas en paz de dios.

Don Emilio se retira del gran salón, Miguel de Castellón de espaldas a él, le mira de reojo y con superioridad.

-MIGUEL DE CASTELLÓN. ¡Siervo!

-PEDRO. ¿Si mi señor?

-MIGUEL DE CASTELLÓN. Prepárame un baño caliente, necesito asearme, la guerra nos vuelve sucios a todos. Algunos más que a otros.


Fin de escena, el escenario se cambia por un bosque mediterráneo, donde al fondo se ve un gran castillo noble. Se ve a Don Emilio montado en un majestuoso caballo blanco hablando con su tropa de alrededor diez caballeros montados también a caballo.


-DON EMILIO. Miguel se ha vuelto despreciable, ningún pacto, ni el de dios valdrá para contentarle, dirijámonos a Aragón, duques nos esperan, son tiempos de guerra, y, con esperanza podamos convencerlos.

La patrulla se va cabalgando con Don Emilio en cabeza alzando la espada al cielo.

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