Las Bitácoras de lengua castellana tienen carácter educativo. Significan una ventana abierta de las actividades que se realizan en la asignatura, un modo de aprendizaje de la lengua y la inmersión en las nuevas tecnologías de la información. Por todo esto hemos de procurar UTILIZARLAS DE FORMA CORRECTA Y RESPETUOSA.

Se han de perdonar las faltas ortográficas y otras de expresión. Estamos aprendiendo y, por tanto, podemos equivocarnos. Los profesores van corrigiendo, pero a veces hay tantas publicaciones que no pueden seguir el ritmo de los alumnos.

domingo, 23 de octubre de 2011

Final del libro

En cuanto Elisa comprobó la cinta, fue directamente en busca de César. Como no sabía su paradero hizo una llamada al hotel de Paris donde se hospedó y le preguntó al recepcionista si le podía dar el número de la tarjeta visa que César había utilizado para que se pudiera alojar Elisa. Después de unos largos minutos y convencerle obtuvo la información. Directamente se fue a comisaría donde conocía a un buen amigo que le pudo dar datos sobre los últimos usos de la tarjeta. Júlio estaba en un apartamento en Madrid. Sin pensárselo dos veces Elisa compró un billete de tren y fue a Madrid. Cuando llegó al apartamento y César abrió la puerta se quedó impresionado.

En ese momento Elisa le pidió explicaciones:
-César, o Júlio para los amigos –dijo Elisa con voz histérica-, tú que te crees que yo soy tonta? Se perfectamente que tú mataste a Carlota. Sí, lo sé ahora me dirás que porque voy diciendo esto y que no tengo pruebas pero el problema es que las tengo.
-Qué? Que me estás diciendo? Cómo iba yo a matar a Carlota estás bien de la cabeza? –replicó César-.
-Tengo ésta cinta de vídeo, una copia de la que te llevaste de casa de Mario.

La joven entró dentro de su casa y puso la cinta en el reproductor de DVD. Después de verla entera César confeso. Intentó dar explicaciones pero no las había. Era todo parte de su plan para que Elisa consiguiera recuperar sus coreografías. Cuando él acabo de confesar entró la policía en el domicilio. Hubo una pequeña discusión, y César replicaba que no tenían pruebas pero sí que las tenían. Elisa gravó con una grabadora toda la conversación, como hizo Júlio con Mario.

Al final César fue condenado muchos años a la cárcel por asesinar a Carlota y a las demás chicas. Elisa decidió continuar haciendo ballet y estuvo orgullosa de sí misma por haber metido a César entre rejas y defender el orgullo de Carlota.

1 comentario:

Alicia dijo...

Hubiera sido mejor en primera persona, para que fuera un auténtico final alternativo.