Las Bitácoras de lengua castellana tienen carácter educativo. Significan una ventana abierta de las actividades que se realizan en la asignatura, un modo de aprendizaje de la lengua y la inmersión en las nuevas tecnologías de la información. Por todo esto hemos de procurar UTILIZARLAS DE FORMA CORRECTA Y RESPETUOSA.

Se han de perdonar las faltas ortográficas y otras de expresión. Estamos aprendiendo y, por tanto, podemos equivocarnos. Los profesores van corrigiendo, pero a veces hay tantas publicaciones que no pueden seguir el ritmo de los alumnos.

martes, 11 de enero de 2011

Monólogo

Era el gran día. Yo no me creia que la gente se pudiera llegar a enamorar por internet, lo veía una cosa absurda; delante de una pantalla escribiendo con el teclado, y habiendo visto a la otra persona sólo a través de fotografías. Pero como yo llevaba mucho tiempo soltero, vi un anuncio en la televisión de una especie de chat para encontrar una novia, y que además era gratuito, y pensé que lo mejor sería probarlo, porque según los usuarios de ese chat estaba muy bien, y se conocía a gente maravillosa. Estuve hablando con una chica dos años mayor que yo, y al principio me caía muy bien, me parecía una persona muy simpática, pero luego se enfadó por que yo no quería salir a tomar un café con ella a los cinco días de conocernos, y no me queria enviar fotos suyas. Entonces suprimí ese contacto, y pronto encontré a mi chica. Se llama Maria, y tiene tres años menos que yo. Me ha mandado muchas fotos suyas y es guapísima, pero lo que más me gusta es hablar con ella. Faltaba muy poco, ya estaba a punto de aparcar el taxi, irme a casa, arreglarme y ir a cenar, pero vino un cliente a última hora, pero tenia que llevarlo bastante cerca, así que lo llevé. Faltaban 50 minutos, y estaba a tres quilómetros de casa, así que intenté correr lo máximo para llegar a tiempo , arreglarme y ir hasta el restaurante. Estaba conduciendo por el carril derecho, avanzando a un coche que iba lento por el carril izquierdo, cuando de repente giró invadiendo el carril en el que yo estaba, y pegué un frenazo, y el taxi se hundió en la cuneta y se arrugó el morro. Me pegué un susto muy grande, y me clavé el cinturón, pero aparte de eso no me pasó nada. Entonces bajé del taxi, y me fui hacia aquel coche que hizo que yo chocara, y salió un señor bastante mayor pidiéndome disculpas; se había dormido en el volante. entonces me acordé de la cita, pero era imposible llegar a tiempo. Llevaba un montón de tiempo esperando este momento, y por cupa de ese maldito accidente ya no podia hacer nada; llamé a la chica y se lo conté todo.

1 comentario:

Alicia dijo...

Josep Mª, tu texto no es un monólogo, sino una narración en primera persona. Revisa la teoría y reescribe tu texto.