Al día siguiente me fui a la redacción a ver a mi madre y contarle todo. Entré y estaba allí
-Hola mamá. –dije.
-Hola Jonathan. ¿Cómo te ha ido?
-Bien, muy bien bueno ya te contare. ¡Al final Vania está viva!
-¿Qué? ¿Cómo, pero la has encontrado? –preguntó muy entusiasmada.
-Sí. Pero hay una cosa que tenemos que hablar. Ella es verdad que está viva pero…
-Pero, ¿Qué? –gritó de repente.
-Pero he estado con ella y parece estar muy bien allí con Noraima. Sin que nadie la moleste ni sepan que está viva.
-Ya, tienes razón. Tampoco es justo que ahora vayamos y le jodamos la vida.
-Por eso, aunque no se lo he dicho, seguro que sabe que no lo vamos a contar. Creo que esta vez tendríamos que mentir a la prensa y decir que está muerta. De eso ya me encargo yo que tengo fotos…
-¿Fotos de ella muerta? –preguntó extrañada.
-No. Bueno me voy a darle la noticia para tranquilizarla. Te quiero.
-Yo también, y estoy orgullosa de que seas una buena persona. Venga vete que tengo trabajo. –bromeó ella.
Entonces salí corriendo hacia mi casa para llamarla.
Después de contarle todo se alegro mucho y me dijo que un día tendría que ir a Aruba para visitarla y pasar unos días allí. Me acosté. Estaba muy cansado. Mañana será otro día…
1 comentario:
Bien, es un texto correcto.
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